La producción minera en Bolivia cayó en el primer semestre de 2007
04 de septiembre de 2007 (20:32 h.)
La Paz/EFE
La producción minera boliviana se redujo en el primer semestre de 2007, informaron a Efe fuentes del Ministerio de Minería, pero no confirmaron cifras extraoficiales de que la caída está entre el 5 y el 20 por ciento.
Aunque dichas fuentes no quisieron especificar las causas de la caída, no descartaron que se deba a la menor producción de las empresas privadas Inti Raymi (oro) y Sinchi Waira (plata, plomo, zinc y estaño), y también a las huelgas en la mina Huanuni (estaño), que pasó a manos del Estado, en octubre pasado.
El ministerio no suministró cifras sobre la caída de la producción, porque "todavía no salió el informe semestral", dijo la oficina de prensa de esa cartera, y recordaron que el sector minero, uno de los más importantes de la economía boliviana, está en baja desde hace dos años.
Sin embargo, el periódico paceño La Prensa publicó, ayer, que el agotamiento de las reservas mineras, la falta de inversiones y la incertidumbre legal y política causaron una caída del 5 por ciento en el primer semestre.
El diario cita un informe del Banco Central de Bolivia de mediados de agosto, pero en el ministerio dijeron que sus técnicos revisaron dicho documento y "encontraron errores".
El Banco Central dice que "el incremento en el valor de las exportaciones (mineras) se explica por el aumento de los precios internacionales, puesto que los volúmenes exportados se redujeron".
La reducción de los volúmenes se debe a la explotación de yacimientos empobrecidos, "la ausencia de inversiones de nuevos yacimientos" y factores climáticos adversos, agrega el informe.
Según La Prensa, fuentes de los cooperativistas mineros, que en 2005 votaron por el presidente Evo Morales, ahora critican al Gobierno, afirman que la caída puede ser hasta del 20 por ciento por ciento.
El diario cita al ministro de Hacienda, Luis Arce, indicando que si bien la producción cayó 5 por ciento de enero a junio de 2007, la cifra es menor que el 7,5 por ciento de merma reportado al acabar el primer trimestre.
La producción minera boliviana se redujo en el primer semestre de 2007, informaron a Efe fuentes del Ministerio de Minería, pero no confirmaron cifras extraoficiales de que la caída está entre el 5 y el 20 por ciento.
Aunque dichas fuentes no quisieron especificar las causas de la caída, no descartaron que se deba a la menor producción de las empresas privadas Inti Raymi (oro) y Sinchi Waira (plata, plomo, zinc y estaño), y también a las huelgas en la mina Huanuni (estaño), que pasó a manos del Estado, en octubre pasado.
El ministerio no suministró cifras sobre la caída de la producción, porque "todavía no salió el informe semestral", dijo la oficina de prensa de esa cartera, y recordaron que el sector minero, uno de los más importantes de la economía boliviana, está en baja desde hace dos años.
Sin embargo, el periódico paceño La Prensa publicó, ayer, que el agotamiento de las reservas mineras, la falta de inversiones y la incertidumbre legal y política causaron una caída del 5 por ciento en el primer semestre.
El diario cita un informe del Banco Central de Bolivia de mediados de agosto, pero en el ministerio dijeron que sus técnicos revisaron dicho documento y "encontraron errores".
El Banco Central dice que "el incremento en el valor de las exportaciones (mineras) se explica por el aumento de los precios internacionales, puesto que los volúmenes exportados se redujeron".
La reducción de los volúmenes se debe a la explotación de yacimientos empobrecidos, "la ausencia de inversiones de nuevos yacimientos" y factores climáticos adversos, agrega el informe.
Según La Prensa, fuentes de los cooperativistas mineros, que en 2005 votaron por el presidente Evo Morales, ahora critican al Gobierno, afirman que la caída puede ser hasta del 20 por ciento por ciento.
El diario cita al ministro de Hacienda, Luis Arce, indicando que si bien la producción cayó 5 por ciento de enero a junio de 2007, la cifra es menor que el 7,5 por ciento de merma reportado al acabar el primer trimestre.