Gobierno y Jindal liman asperezas y acuerdan ampliar plazos de inversión

El ministro de Minería y Metalurgia, Mario Virreira, informó hoy que firmará una adenda al contrato de explotación del yacimiento de hierro del Mutún con la empresa Jindal, para establecer nuevos plazos que permitan reestructurar el cronograma de inversiones.
“Estamos resolviendo temas pendientes que concluirán con la negociación de la provisión de gas con Yacimientos (YPFB) (y Jindal) para que podamos ver una adenda que permita establecer nuevos plazos en la implementación del proyecto”, señaló.
El Estado aceptó negociar la permanencia de la Siderúrgica en el país luego que ésta presentara una carta para rescindir el contrato de explotación del Mutún.
“A Jindal se le ha respondido que Bolivia está en condiciones de continuar esta relación contractual  con ellos, para que se hagan cargo del proyecto que en este momento está todavía bajo un contrato vigente”, apuntó.
Virreira agregó que el gobierno está saneando todos los temas pendientes con la transnacional india, como la documentación de los terrenos asignados, para reiniciar las operaciones en el lugar.

La inversión no se toca

Indicó que el monto de inversión de 2.100 millones de dólares se mantiene y no forma parte de la negociación. “Desde un principio no hemos aceptado reducir la dimensión del proyecto, eso se mantiene”, dijo y remarcó que “lo único que falta para reiniciar las operaciones es que Jindal negocie con YPFB la provisión de gas”.
Luego de esto  “veremos en qué medida se amplían los plazos y qué otros temas incluimos en la adenda”.
Señaló que las auditorías, para conocer la inversión realizada por la Jindal, son parte del proceso de apertura en las negociaciones. “Las auditorias tienen que llevarse a cabo”, aseveró.
Uno de los requerimientos de la siderúrgica es paralizar el proceso de investigación que lleva adelante la fiscalía, indicó Virreira, pero “es una situación que no podemos comprometernos porque no depende del Ministerio de Minería”, sin embargo enfatizó que harán todo lo posible para que “no interfiera en las negociaciones”.