Este año se cumplen 100 años de usufructo de las aguas del Silala

La Paz/ANF

El 30 septiembre de 2008, se cumplirá el centenario de la resolución prefectural, que permitió el uso de las aguas de las vertientes del Silala a la empresa ferrocarrilera The Antofagasta and Bolivian Railway Company Limited, sin que hasta la fecha Potosí, y el país, reciban un centavo por este recurso hídrico.



La nota firmada por el prefecto, René Calvo Arana, en 1908, permitió el usufructo de las aguas del Silala a la empresa propietaria del ferrocarril a vapor; sin embargo, tiempo después se aprovechó el acueducto artificial destinado para alimentar las locomotoras para vender agua dulce a varias poblaciones chilenas, entre ellas, Chuquicamata y Antofagasta.



Los reclamos bolivianos que, hasta ahora, no tienen frutos evidentes, forman parte de la agenda de 13 puntos, sin exclusiones, que desarrollan actualmente los vicecancilleres de Bolivia y Chile.



De hecho, en noviembre de 2007, autoridades diplomáticas de Bolivia y Chile acordaron celebrar la tercera reunión de la mesa de trabajo sobre el Silala, pero esta cita aún no se concretó.



En estas conversaciones, Chile asegura que el Silala es un río de cauce internacional y rechaza de este modo los reportes técnicos, que posee Bolivia sobre las reservas acuíferas, que llegan al país vecino sólo a través de unos canales artificiales y no por fuerza de la naturaleza.



En 2005, se abrió la posibilidad de realizar un estudio técnico independiente para que se establezca la naturaleza del reservorio de agua dulce del Silala, sin embargo, esta acción tampoco llegó a concretarse hasta este momento.



Especialistas señalan que si Bolivia comercializara las aguas del Silala, a 90 centavos de dólar por millón de metros cúbicos, entre 1995 y 2005, más de 223 millones de dólares se hubieran recaudado.



Unidad militar



Incluso, el presidente, Evo Morales, al inaugurar, el 2006, una infraestructura militar cerca de los manantiales del Silala y la frontera con Chile, declaró que la industrialización del agua de la región, además de su vinculación con proyectos de desarrollo, figuraban en sus planes de Gobierno.



La unidad militar, inaugurada el 29 de diciembre de 2006, tiene una capacidad para alojar a 20 soldados, con dotación completa de armamento, vestuario, equipos y alimentación, tiene el objetivo de proteger los recursos naturales de la zona y vigilar la soberanía nacional.



"La presencia de las Fuerzas Armadas no es ninguna provocación, ni agresión a ningún país. Toda nación tiene la obligación de sentar soberanía en sus fronteras. El grupo es parte de la promoción de futuros asentamientos humanos, que permitan el uso de los recursos naturales de la zona en beneficio del país", aseveró Morales en esa ocasión.



Líderes cívicos, sindicales y políticos de Potosí, departamento en el que está ubicado el manantial del Silala, ven con pesimismo las gestiones para que los recursos naturales y económicos que genera el agua, beneficien a su departamento.