Wilstermann descarta cualquier posibilidad de una ´refundación´
Se acabó el debate y, al menos por ahora, se disipan las dudas. No habrá refundación de Wilstermann. La directiva del Aviador negó categóricamente cualquier posibilidad de cambiar la identidad del Imperio Escarlata, descartando de manera tajante los rumores que circularon en las últimas horas y que generaron inquietud entre la hinchada y el entorno del club.
Desde la dirigencia fueron claros al señalar que el Club Deportivo Jorge Wilstermann mantendrá su nombre, escudo, colores e historia, reafirmando el compromiso de preservar la identidad de una de las instituciones más tradicionales del fútbol boliviano. Asimismo, se aclaró que no existe ningún plan para crear un club paralelo ni para alquilar plazas con el objetivo de competir bajo otra razón social, cerrando así la puerta a una supuesta “refundación” que había encendido la polémica.
Con esta postura, el Rojo apuesta por un camino más complejo, pero alineado con su historia: asumir las deudas, ordenar la casa y reconstruirse desde las bases, incluso si ello implica un proceso más largo.
De esta manera, el Imperio Escarlata busca dejar atrás la incertidumbre institucional y enfocar todos sus esfuerzos en la reconstrucción deportiva y administrativa. El desafío será enorme, pero el mensaje es claro: el Aviador no se vende, no se disfraza y no renuncia a su historia.
La aclaración llega después de días marcados por versiones cruzadas y especulaciones que surgieron tras confirmarse el descenso de categoría del Rojo a la Asociación de Fútbol de Cochabamba (AFC).
En ese contexto, distintos reportes hablaban de una estrategia para eliminar deudas mediante una refundación institucional, lo que permitiría competir en la Copa Simón Bolívar bajo otra figura jurídica y acelerar el retorno profesional. Estas versiones generaron un fuerte debate entre los hinchas, divididos entre la urgencia económica y la defensa de la identidad.
La crisis financiera del club no es un secreto. Con una deuda millonaria acumulada y nuevas demandas por pagos pendientes a exjugadores y cuerpos técnicos, Wilstermann atravesó una temporada marcada por la inestabilidad, que terminó afectando directamente el rendimiento deportivo y derivó en el descenso. Sin embargo, desde la dirigencia sostienen que la solución no pasa por borrar el pasado, sino por afrontarlo con responsabilidad.
