Los aviadores tuvieron a su público con el corazón en la garganta hasta el final de cada etapa, ayer en la reanudación del Nacional B, en un partido que venció con muchas dificultades a Universidad del Beni por 2-0

Wilster sueña con volver a la Liga, vence a Universitario, pero no convence

Era el minuto 46 del partido cuando ocurrió el milagro. Justo cuando cerraba el primer acto y Wilstermann estaba a punto de condenarse a vivir bajo presión todo el complemento.

Pero, esta vez el destino, porque no fue el fútbol, quiso que los “aviadores” terminasen su jornada de domingo en paz y lograsen vencer 2-0 a Universitario del Beni, en un partido que  pudieron incluso haber perdido. Y en consecuencia acomodarse como segundos del Grupo B, del Torneo Nacional B.

Tuvo que haber mano divina para que por fin Wilstermann anotase un tanto en lo que va del año, y para que lo haga después de 45 minutos en los que no mostró nada de fútbol, ni siquiera de aquel discreto jueguito que enseña durante las prácticas.

Y es que la ansiedad colectiva derivó en imprecisiones, nerviosismo, desatención en la marca y prácticamente nada de presión sobre la salida del rival, algo sobre lo que el técnico Claudio Chacior hace especial énfasis en los entrenamientos.

Pero, fueron 45 primeros minutos en los que además de la ansiedad, los jugadores locales también sufrieron de una aguda amnesia que les hizo olvidar casi por completo los conceptos tácticos que les dicta el entrenador.

Solamente tres llegadas sin las mejores condiciones generó Wilstermann en el primer tiempo. Al frente Universitario corría a todas y solamente le sobró un poco de humildad para hacer suyo el partido.

Y tuvo con qué. A los 23 minutos Alberto Pinto sacudió el arco local con un potente disparo cruzado que impactó en el poste dejando estéril la estirada del portero Mauro Machado y haciendo suya una defensa que sólo pudo seguir al delantero con la mirada.

 A los 39, Arturo Jiménez desperdició otro mano a mano con Machado para Universitario.

El árbitro marcó 2 minutos de adición y cerraba la primera parte, entonces el veterano Richard Rojas robó un balón en medio campo y lo dejó en las botas del brasileño Ítalo de Souza que con un toque perfecto dejó a Pablo Olmedo solo frente al portero Sandro Padilla y lo fusiló con un disparo cruzado para el 1-0 a los 46, después cerró el primer acto.

Ya con la ansiedad en “off”, el ingreso de Javier Guzmán por Rojas en el medio y el de Gróver Castellón por Cristian Vidal en la banda derecha, el fútbol volvió al Capriles.

Wilstermann comenzó a tejer jugadas y hasta dispuso de buenas situaciones de entrada. A los 4 del complemento y tras una jugada colectiva que derivó en tiro de esquina, Ítalo conectó con Olmedo que envió el balón a centímetros del poste de la “U”. Las conexiones entre Guzmán, Paz e Ítalo funcionaban y la vida volvió a las bandas.

Pero, Marcelo Carballo vio la segunda amarilla y salió expulsado a los 17. Entonces volvieron los nervios, Chacior tuvo que resignar una ficha en ataque, por si fuese poco Olmedo se lesionó a los 25 y no habían más cambios.

Otra vez cuesta arriba. Y otra vez las botas de Ítalo, ahora tras pase de Guzmán, para notar un golazo, el del 2-0 5 minutos antes de bajar el telón.