Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 23 de enero de 2022
  • Actualizado 14:58

Villarreal alza la corona europea tras 21 penales

El Submarino Amarillo más efectivo y el meta Gerónimo Rulli pusieron fin al sueño del United en la final de la Liga Europa, que se jugó en Polonia.
Los jugadores del Villarreal celebran el título de la Liga Europa, con el máximo cetro en las manos. EFE
Los jugadores del Villarreal celebran el título de la Liga Europa, con el máximo cetro en las manos. EFE
Villarreal alza la corona europea tras 21 penales

Villarreal entró en la historia de la Liga Europa al ganar esta competición y lo hizo con un guión imposible, ya que la final necesitó de 22 penales para resolverse de los que fueron gol los 21 primeros hasta que Rulli detuvo el último ejecutado por De Gea.

La emoción de los penales, todos convertidos menos el último, eclipsó los 120 minutos de juego en los que el Manchester United que dominó hasta el minuto 90, pero del que se adueñó el Villarreal en la prórroga, aunque su sustancial mejoría no fue suficiente para desequilibrar el marcador.

De entrada, el equipo inglés tuvo el balón y jugó siempre de cara a la meta del Villarreal, mientras que a este equipo le costó mucho equilibrar las fuerzas pese a un buen juego defensivo, pero sin apenas contragolpe y solo con alguna acción de peligro.

Villarreal no entró con comodidad en el encuentro, pues los primeros minutos los manejó con solvencia el rival exigente.

Prácticamente del minuto 10 al 20, el equipo inglés jugó con superioridad por esta circunstancia, pero el Villarreal se mostró sólido en defensa. Las maniobras en el centro del campo de su oponente no iban acompañadas de acciones de peligro ante la meta de Rulli. Es más, el conjunto de Unai Emery empezó a aproximarse poco a poco a la meta de De Gea a base con acciones a balón parado.

En un par de córners lanzados por Parejo, el Villarreal puso en apuros a la meta del conjunto inglés. Fueron la antesala del 1-0 marcado por Gerard Moreno, a los 29, al anticiparse a la defensa en una falta muy bien lanzada por Parejo.

Tras el gol, el Manchester recuperó la posesión del balón y, aunque no fue capaz de crear verdadero peligro, sí que obligó a que el Villarreal se viera encerrado en el área y a que, en los minutos previos al descanso, aumentaran los problemas para el equipo español.

Consciente de cómo había acabado la primera mitad, el Villarreal cambió. Suyo fue el balón en los primeros minutos de la segunda mitad, algo que no se había visto hasta entonces. Sin embargo, a pesar de ese cambio en la dinámica del encuentro, un balón suelto en el área fue aprovechado por Cavani para equilibrar el marcador.

Emery sacó a Bacca y dio entrada a Coquelin para reforzar el centro del campo, donde al Villarreal le costaba mucho mantener el balón, ya que en el ecuador del segundo periodo el encuentro había vuelto a la tónica de la primera parte: dominio del Manchester, frente a la buena defensa del equipo castellonense, pero sin presencia en ataque.

En el alargue, Villarreal se acercó a la meta del United y dispuso de algún disparo, aunque impreciso. El partido se había equilibrado, pero no lo suficiente como para el desnivel.