El Tigre ruge y empieza con pie derecho el Apertura; vence por 2-1 a la U
Con algunos contratiempos, pero con poder de reacción en el momento justo, el plantel de The Strongest dio su primer golpe ayer al derrotar por 2-1 a Universitario, en el inicio del Campeonato Apertura de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano, que comenzó tras un acuerdo entre los directivos de los futbolistas agremiados y los clubes ligueros.
El encuentro tuvo un tibio comienzo, pues ambos equipos se limitaron a estudiar al rival.
El juego comenzó a agarrar ritmo cuando Daniel Vaca cometió un par de errores que pudieron terminar en gol, pero para fortuna del arquero atigrado, los delanteros de la U fallaron en la puntada final.
Pese a esos inconvenientes, los atigrados reaccionaron a tiempo. Ernesto Cristaldo y Pablo Escobar decidieron adelantarse para lograr más dinamismo en el elenco.
El equipo de la Capital del Estado también generó buen fútbol a partir del minuto 28, cuando tuvo la opción de anotar el primer tanto del encuentro, pero desperdició la oportunidad.
La primera conquista del encuentro y del campeonato llegó gracias a Mauricio Saucedo, de Universitario, que en el minuto 30 mediante la vía del penal mandó la pelota al fondo del arco. El guardameta Vaca nada pudo hacer para evitar el 0-1, ante el descontento de la parcialidad atigrada.
La reacción atigrada llegó recién en el minuto 44. Dieron el primer zarpazo gracias a un inspirado Pablo Escobar, quien movió rápido la pelota en un tiro de esquina y la mandó al punto penal, donde se encontraba Gastón Mealla que convirtió el tanto del empate. La defensa prácticamente no vio el ingreso del balón porque se vio sorprendida.
En el segundo tiempo hubo equilibrio en los primeros minutos, pero los atigrados tomaron el mando.
Realizaron una buena lectura del encuentro y se fueron al ataque. En el minuto 72, Escobar volvió a la escena para convertir la segunda conquista de su plantel.
El capitán de The Strongest aprovechó otro error defensivo de Universitario y sorprendió a toda la defensa, porque cuando menos se esperaba y cuando parecía no tener posibilidades, decidió rematar a portería, engañando al arquero Raúl Cano, que sólo se limitó a observar el balón y lamentar el 2-1, que sería final.