Rudy, el cliceño de talla baja que se gana la vida como músico de banda y ansía ir a la Copa América
Trabaja tocando la trompeta, tiene 29 años y le fascina el fútbol desde que era niño. Vive en provincia y es parte de la Verde.
A Rudy Rojas le gusta patear la pelota desde que era un niño. Su pasión por el fútbol lo acompaña desde siempre, desde que tiene memoria. Es polifuncional, se adapta a cualquier posición en la cancha. Si el entrenador decide ponerle como defensor, responde bien. Si en el ataque hay una vacante, Rudy está listo. Se siente cómodo independientemente del puesto porque sabe de sus virtudes.
El jugador, de 29 años, es el único cochabambino (de 25 futbolistas totales) que integra la Selección Nacional de talla baja que se alista para disputar la Copa América, en Perú. Claro que antes deberá superar un filtro final, mismo que dispondrá el cuerpo técnico, después de evaluar las condiciones de los atletas.
Se enteró apenas en 2019 que existía la Verde de talla baja. Las redes sociales fueron el canal mediante el que Rudy dio con la buena noticia que, de ahí en adelante, lo motivó a prepararse con entusiasmo.
"Al equipo he llegado en 2019. No tenía conocimiento de que había una Selección de talla baja en Bolivia. Me enteré por las redes que había un triangular en Santa Cruz. Me contacté con encargados y ahí conocí a Olivia (Ojopi, coordinadora de la Verde). Desde entonces empecé. Me aceptaron. Generalmente, las personas de talla baja no somos tan conocidas".
Esta ansioso. El primer paso a superar es quedar entre los 15 elegidos para viajar a Perú y competir en la Copa América, que se llevará a cabo en octubre de este año. Tiene confianza. "El primer reto es ser parte de los 15, aunque no es tan difícil, viendo mis capacidades", dice, convencido. En 2018 se concretó la edición pasada del torneo internacional. Sin embargo, Rudy llegó un año después al equipo, razón que lo dejó totalmente apartado.
"Hay que rajarse. Todos los entrenamientos son en Santa Cruz. Es un poco complicado".
Es cliceño y para solventar sus gastos diarios se dedica a la música, más específicamente, a la de banda. Junto con sus colegas del grupo, Rudy ensaya de forma constante y ha encontrado su medio laboral.
"Toco la trompeta. Después de que terminé el colegio empecé con ello. Sin embargo, con la pandemia, todos los músicos estuvimos arruinados. Fue casi un año sin poder trabajar. No podíamos. Ahora salimos de a poco. La música y el fútbol son dos cosas que me gusta hacer".
Tropieza, no obstante, con el apoyo. "Es complicado porque cada cual tiene que viajar con su propio presupuesto, sea en flota o avión. La Federación nos da el alojamiento y alimentación, pero los gastos para trasladarse sale de cada uno. Además, yo vivo en provincia, Necesito ir al centro".
Rudy estimula a todas las personas que tengan acondroplasia (trastorno del crecimiento óseo) a que investiguen sobre los distintos deportes, organizaciones existentes y grupos varios que se forman.
"Invito a las personas de talla baja que puedan sumarse, de la misma forma que me pasó a mí".