Real sigue la rutina de lo extraordinario (2-1)
Como si se tratara de una “película repetida” o un “deja vu”, Real Madrid volvió a cumplir ayer con la rutina de lo extraordinario con una remontada épica (2-1) sobre Bayern Múnich en el estadio Santiago Bernabéu, lo que le dio el pase la final de la Champions League, que jugará el 1 de junio (15:00) contra Borussia Dortmund en Wembley.
Nuevamente, el Merengue se vio neutralizado y superado más allá de que también dispuso de sus ocasiones de peligro. El 14 veces campeón de Europa iba en desventaja hasta los minutos finales del compromiso.
Pero como ocurriera en 2022 contra París Saint-Germain (PSG), Chelsea y Manchester City; 90 minutos han sido “demasiado tiempo” en el feudo blanco.
El Bávaro nunca terminó de aprovechar sus mejores momentos de juego, ni en el Allianz Arena, ni en el Bernabéu. Perdió oportunidades claras para “rematar” la faena en ambos compromisos y también cometió errores groseros (ida y vuelta) que el temple de Real Madrid aprovechó al máximo.
En tierras germanas, Minjae fue el “apuntado” porque Vinicius atacó su espalda para el 0-1 parcial y el surcoreano, encima, cometió el penal que impidió el triunfo de su equipo, ya que el juego terminó 2-2.
En territorio español, el dueño de casa comenzó mejor y tuvo una llegada clara con un disparo de Vinicius que estrelló la pelota en el vertical derecho y Manuel Neuer agarró el balón en dos tiempos tras un tiro de Rodrygo.
Bayern respondió con un derechazo de primera de Harry Kane, que generó una tapada fenomenal de Lunin.
En el segundo acto, Lunin y Neuer se consolidaron como las figuras del match por tapar pelotas de gol.
Sin embargo, Alphonso Davies enmudeció el Bernabéu a los 68 minutos (0-1). Kane tuvo el segundo, pero su disparo salió desviado y después Müller dilapidó un contragolpe prometedor.
Joselu empató al 88 tras la falla monumental de Neuer (1-1).
El mismo jugador selló la remontada en el 90’+1’ (2-1). Real va a otra final.