Real inicia era Mbappé con autoridad y título (2-0)
La secuela de la película exitosa de Real Madrid y la nueva etapa de Kylian Mbappé en el 15 veces campeón de Europa no podían empezar de la mejor manera, después de que el plantel superase (2-0) ayer a Atalanta en el estadio Nacional de Varsovia, Polonia, para quedarse con la Supercopa de la UEFA.
El cotejo puso frente a frente al ganador de la pasada Champions League y al vencedor de la Liga Europa.
Más allá del resultado final, es pertinente ponderar el espíritu competitivo del club italiano que resistió estoicamente en la primera parte, impidiendo que el Merengue fluyera de la manera habitual y neutralizando a sus individualidades.
El plantel que había goleado (0-3) en Anfield contra Liverpool y que le había cortado un invicto de 51 partidos al Bayer Leverkusen de manera contundente (3-0), en la final de la Europa League, colocó un muro que ni Mbappé, ni Vinicius, ni Rodrygo, ni Jude Bellingham podían derrumbar.
La partida táctica parecía favorecer a Gian Piero Gasperini frente a Carlo Ancelotti.
Pero, como suele ocurrir en este tipo de partidos de la élite del balompié internacional, los detalles acaban marcando la diferencia.
Si bien no tuvo una jornada de muchas atajadas (a diferencia de la definición de la Champions ante Borussia Dortmund), Thibaut Courtois protagonizó una tapada estelar cuando el cronómetro marcaba 46 minutos del partido, luego de un cabezazo peligroso de Kolasinac.
Más allá de que no es posible señalar que el resultado hubiese sido diferente si esa pelota terminaba en gol, el golero belga extendió su racha: entre el cierre de la temporada anterior y la actual, él tiene seis partidos consecutivos sin recibir tantos.
Es, sin margen para dudas, una garantía total para la portería del Real.
Entonces, Vinicius logró quebrar el molde a los 59 minutos con un desborde tremendo por el lado izquierdo del ataque merengue y una asistencia para Federico Valverde que definió con arco desguarnecido (1-0).
Había conexión sudamericana para alegría madrileña.
En el 68, los pupilos de Ancelotti “le bajaron el martillo” a esta Supercopa luego de una brillante jugada de Bellingham, quien tocó para Mbappé, que remató a la carrera para remecer las redes contrarias y festejar su primer gol en el “equipo de sus sueños” (2-0).
Fueron dos estocadas letales para Atalanta que terminó “fuera de combate” y, a pesar de haber generado algunos atisbos de reacción, no volvió a inquietar a Courtois.
De esta manera, el Madrid empezó la temporada con una alegría y un título que le permite alcanzar las seis estrellas en la Supercopa de Europa, colocándose por delante del FC Barcelona (5).