El portero nacional aseguró la primera victoria boliviana en una Copa América después de 18 años. La Verde sufrió, pero hizo valer su efectividad en el primer tiempo. Los bolivianos se jugarán la clasificaci&

Quiñónez le devolvió el regalo a Bolivia



El día de su cumpleaños número cinco, el 25 de junio de 1997, Romel Quiñónez recibió de regalo la última victoria de Bolivia en una Copa América. El combinado boliviano se impuso 3-1 sobre México, en una de las semifinales del torneo celebrado en el país y del que fue subcampeón. Dieciocho años después, el arquero cruceño (San José de Chiquitos, 1992) le devolvió el regalo a Bolivia: un nuevo triunfo en el torneo continental.

Sin ánimo de desconocer el mérito del resto del equipo, lo de Quiñónez ayer frente a Ecuador fue épico. Las estadísticas lo avalan: tapó un penal, tuvo ocho atajadas y 11 intercepciones y alcanzó una efectividad de tiros contenidos/tiros gol del 90 por ciento . Le hicieron dos goles, pero evitó más de una decena. El guardavallas de Bolívar encaminó el triunfo boliviano desde su arco. Sin su monumental desempeño, el triunfo de ayer hubiera sido imposible.

Si Ecuador no consiguió el empate ni remontó el aparentemente abultado 0-3 fue porque su agilidad, pericia y seguridad no lo permitieron. Si en el primer tiempo impidió el descuento al tapar el penal, en el segundo se cargó a todo el equipo en los hombros para impedir que la sorpresa boliviana desembocara en una frustración más.

Eso sí, la labor de Quiñónez habría servido de poco o nada de no haber alcanzado Bolivia una inesperada efectividad en sus opciones de gol. Raldes, Smedberg y Martins convirtieron sendos tantos (sí, aun el penal) que desconcertaron al rival y postergaron su reacción, que en el segundo tiempo fue implacable, pero, a la larga, insuficiente. Quiñónez conjuró la desgracia.

Para alguno podría ser cuestionable que la figura de la victoria boliviana haya sido su portero. No debería serlo. Para un cuadro aún sin identidad de juego, con un esquema confuso y con jugadores -salvo honrosas excepciones- limitados y en deficientes condiciones físicas, el contar con un portero de la talla de Quiñónez es un regalo que no puede ser despreciado. Un regalo tan valioso como aquel que recibió Quiñónez al cumplir cinco años.

ANÁLISIS

Soria apostó a ganador y a Bolivia le fue muy bien  

EDUARDO ARÉVALO

Director

Codebol

Estupenda victoria logró la Selección de Bolivia frente a Ecuador 3-2. Después de muchos años, la escuadra compatriota cambió el libreto de timorato a triunfador. El entrenador Mauricio Soria presentó un dibujo equilibrado de 1-4-4-2. La presencia de dos puntas de lanza como Marcelo Moreno Martins y Ricardo Pedriel le otorgaron a Bolivia vocación de gol. Un aforismo futbolístico señala que no hay mejor defensa que un buen ataque. En ese contexto, los bolivianos estructuraron su victoria en el primer tiempo por 3-0. Desde el golero Romel Quiñónez hasta el último jugador, tuvieron un desempeño destacado. En el segundo lapso, los ecuatorianos sacaron fuerzas de flaquezas para remontar el marcador y estuvieron a punto de lograrlo.

Los cambios que se realizan en un encuentro de fútbol son aleatorios porque pueden rendir frutos o por el contrario ser contraproducentes. La lógica señalaba que Bolivia debía cuidar el resultado e introdujo variantes con un claro sentido de mantener el resultado. Bolivia, consecuentemente, fue defensivo y dejó crecer a Ecuador. Sin embargo, el planteamiento le dio resultado porque terminó logrando el objetivo. Para esta victoria, es conveniente señalar que luego del empate frente a México 0-0 , el trabajo de recuperación de los jugadores fue muy importante de parte del cuerpo médico y preparador físico. Ese aspecto quedó evidenciado en este encuentro, porque nunca el equipo bajó la guardia. Está a punto de clasificarse a la siguiente fase y el viernes deberá jugar con ese mismo aplomo frente a Chile. Sería injusto destacar a los mejores jugadores. La figura fue la Selección de Bolivia que jugó con dientes apretados y ojos abiertos. Contra viento y marea.