Nuevo suspenso: El TAS admite la apelación de Wilstermann
La esperanza del Rojo vuelve a renacer y el campeonato nacional corre el riesgo de no comenzar en la fecha programada. Durante la jornada del jueves se dio a conocer que el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), admitió la apelación de Wilstermann en su intento por mantener la categoría profesional del fútbol boliviano.
Luego de no recibir el respaldo esperado de parte del resto de los clubes en el pasado Consejo de la División Profesional, la dirigencia aviadora había anticipado que acudiría a instancias superiores como el TAS e incluso el Tribunal Federal Suizo, en busca de revertir su situación deportiva.
En ese marco, el organismo internacional confirmó que la documentación presentada por el club fue aceptada para su análisis y otorgó un plazo de cuatro días (hoy reducido a tres) a la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) y a los demás clubes para responder y defender su postura.
Lo preocupante radica en que el proceso podría extenderse entre 6 y 8 meses hasta conocerse el laudo final, lo que significaría un duro golpe para la planificación del fútbol nacional y pondría en duda el inicio del campeonato, previsto para comienzos de abril tras priorizar a la selección de cara al repechaje. El antecedente más cercano es el caso Aurora, que debió esperar cerca de 9 meses para la resolución favorable del TAS.
A este escenario se sumó en pasadas horas una polémica surgida desde Paraguay. El portal deportivo “Sin Falta” denunció presunta adulteración de documentación por parte de la FBF, acusación que rápidamente se viralizó y volvió a colocar a la entidad federativa en el centro de la controversia. Según la denuncia, existirían inconsistencias en fechas y firmas vinculadas a la anulación del partido ABB–San Juan, situación que, aseguran, habría perjudicado directamente a Wilstermann.
Las versiones generaron un intenso debate entre hinchas, que exigen una investigación transparente, y otros sectores que atribuyen el descenso al bajo rendimiento deportivo. Sin embargo, ante esta grave acusación, el Tribunal Superior de Apelaciones (TSA), presidido por Marcos Goytia, desmintió de forma contundente las acusaciones, aclarando que se trató de una confusión en la interpretación de metadatos y no de una adulteración, remarcando además que la crisis escarlata responde principalmente a errores dirigenciales.