Leverkusen disfruta pequeña “revancha” en la Copa Alemania
A pesar de que todavía duele la caída (3-0) del pasado miércoles contra Atalanta en la final de la Europa League, Bayer Leverkusen disfrutó ayer de una “pequeña revancha” tras superar (0-1) a Kaiserslautern en el estadio Olímpico de Berlín, donde levantó la Copa Alemania.
Granit Xhaka anotó la solitaria conquista para los de Xabi Alonso cuando iban 17 minutos en la capital germana (0-1).
El flamante campeón invicto de la Bundesliga afrontó la segunda parte con un jugador menos por la expulsión de Kossounou al filo del descanso.
El tradicional equipo de Bundesliga, que estuvo a punto de caer a la tercera división del fútbol germano en la presente temporada, le dio ardua lucha al que llegaba como favorito. Estuvo cerca de, al menos, forzar el alargue.
La Xabineta resistió y volvió a sonreír después de la mencionada derrota en lides de la UEFA.
Leverkusen cerró la temporada con apenas una derrota en 53 partidos y dos títulos.
Ha sido el primer campeón invicto de la historia de la Bundesliga, trofeo por el que levantó por primera vez en sus 119 años de vida.
Pese al traspié europeo, Bayer cerró con una sonrisa y celebró la Copa Alemania con su gente en el Olímpico.