Gales tiene la posibilidad de avanzar a costa de una victoria sobre la golpeada Rusia



En el nombre de Ryan Giggs, al que Rusia cerró el paso cuando más cerca estaba de acudir a una Eurocopa, Gareth Bale liderará este lunes a Gales en Toulouse, en busca de una clasificación histórica a los octavos de final.

Bale era uno de los 73.026 aficionados que acudieron eufóricos al estadio del Milenio en Cardiff, el 20 de noviembre de 2003. Gales había empatado sin goles en Moscú y se jugaba el pase a la fase final de la Eurocopa 2004 en su campo.

Aquella selección la lideraba el legendario Ryan Giggs y estaba entrenada por Mark Hughes. Nadie tenía dudas, pero las cosas se torcieron con el gol en el segundo tiempo de Vadim Evseev y Rusia cerró el paso a Gales cuando más cerca estaba de avanzar en el torneo.

El disgusto de Bale, que entonces tenía 15 años, aumentó cuando la UEFA no admitió el recurso de Gales por la alineación indebida de Igor Titov, que dio positivo por una sustancia prohibida en el primer partido y jugó 59 minutos del segundo.