Estados Unidos destroza a Alemania

Beijing.- El baloncesto olímpico cerró una noche triste para todos en el pabellón Wukesong, donde muy probablemente en pocos días la selección de los Estados Unidos celebrará la medalla de oro, no por el abultado resultado cosechado por los Estados Unidos sobre Alemania, sino porque, a trece minutos de la bocina, Dirk Nowitzki, el ´Kaiser´ del baloncesto, pisó el parqué olímpico por última vez.

Jason Kidd, uno de los iconos de la NBA de la década de los noventa, un hombre respetado y admirado, ocho veces ´All Star´, dueño de un récord 49 victorias sin derrota alguna con el equipo sénior estadounidense; oro en la última ascensión norteamericana al podio olímpico (Sydney 2000); deportista masculino del año de 2007 en los Estados Unidos, cinco veces seleccionado en el quinteto ideal del campeonato profesional y nueve entre el primer y segundo mejor equipos defensivo de la competición, asistió a la despedida de Nowitzki como inmejorable maestro de ceremonias.

Estados Unidos al final marcó 106 contra 57 de los alemanes, una diferencia que obvia todo comentario y solo sirve para mostrar la superioridad de los norteamericanos.

El partido se disputó en el pabellón Wukesong ante unos 18.000 espectadores.