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  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
  • Actualizado 17:26

Don Fortu: Voy a seguir insistiendo para darme el gustito una vez más en el Dakar

El paceño, que corrió tres veces en el raid más peligroso del mundo, se compró tres motores para competir en el rally pasado, pero tuvo impedimentos. A los 74 años se mantiene activo y trabaja en la planta de su empresa, que queda pegada a su casa en El Alto. Avisa que en 2021 le encantará volver a la odisea.

 

Fortunato Maldonado, desde la oficina de su planta, en El Alto.
Fortunato Maldonado, desde la oficina de su planta, en El Alto.
Don Fortu: Voy a seguir insistiendo para darme el gustito una vez más en el Dakar

Aún falta un semestre, pero el aviso está sentado. Fortunato Maldonado, el piloto paceño que sorprendió a todos, en 2015, al montarse en su auto y correr el Rally Dakar a los 71 años, cuenta los días para buscar la revancha en una ansiada cuarta participación.

Compitió en 2015, 2016 y 2017. En todas ellas, su vehículo no fue el “compañero más leal” y el corredor debió abandonar la odisea, bautizada como la más dura del planeta.

En tiempos de pandemia, don Fortu, ya con 74, reflexiona sobre el sentido de la vida, sobre aquello que es esencial y lo que es desechable. El trabajo y el deporte tuerca, asegura, son los motores que lo mantienen activo. No se concibe a sí mismo de otro modo que no sea en la oficina de su planta, allí desde donde controla las tareas de su empresa perforadora y cuantificadora de yacimientos que funciona en El Alto.

Ante la consulta sobre la posibilidad de presentarse en el Dakar 2021, el empresario paceño no duda: “Sí. Me va a encantar ¡En estas carreras compiten más mayores! De hecho, conocí a un japonés que tenía 78, ja ja. Entonces, me cae bien porque lo voy a disfrutar todavía. De la vida, ¿qué se lleva uno? Nada. Se presentan estas pandemias y es complicado. Hay que disfrutar en vida. Voy a seguir insistiendo para darme el gustito una vez más en el Dakar. La cuarta puede ser la vencida”.

 Lejos de quedarse en casa sin motivación alguna, don Fortu prefiere sostenerse en el trabajo diario. Claro que las labores son un tanto diferentes. Ya no puede ir al campo y realizar las excavaciones. Ahora opera íntegramente desde la fábrica, instalada al lado de su hogar. “Aquí tenemos una planta, dos, en realidad: una en Senkata y otra en la 6 de Marzo. Hay bastante fierro que acomodar y repuestos que han quedado de muchos vehículos. Yo había dejado todo esto en pausa y ahora estamos reacondicionando”, cuenta el piloto de autos, que debutó hace cuatro años en la travesía dakariana.

Está convencido de que sus labores son su sostén diario, mucho más en estos momentos. “Si uno no trabaja, se cae. En esta vida lo que hay que hacer es eso, porque  nos mantiene saludables”.

Aún da pelea en un proceso penal que les inició a unos supuestos empresarios que lo estafaron en 2017. “Fue en Caracollo norte. Recuerdo que hemos hecho la evaluación y cuantificación de yacimientos de caliza para la fábrica de cemento. Cobraron la plata y nunca pensaron pagar. No lo hicieron hasta ahora. Fue por más de medio millón de dólares”. 

Se encuentra al tanto de las noticias con respecto al virus, pero sigue los consejos de su prima, quien se desempeña como enfermera en Italia. “Me comenta sobre lo alarmante de la figura. Realmente es conmovedor y me recomienda que no salga”.

En enero pasado, el corredor iba a participar en la edición dakariana que se llevó a cabo en el Medio Oriente. De hecho, ya había comprado tres motores nuevos para hacerle frente a la contienda.  “El tema fue el transporte. No nos quisieron ayudar. Había que sacar el vehículo hasta Argentina y llevarlo hasta la sede. Yo había adquirido tres motores de punta. Me estoy quedando con ellos. Me apena tenerlos nuevitos y no poder disfrutarlos en estas competencias tan duras.

Maldonado, excampeón boliviano en el deporte tuerca, fue parte del Gran Premio Nacional de Automovilismo y Motociclismo 2019. Sabe que su vida se encuentra vinculada con la adrenalina.