WILSTER CAYÓ 2-0 ANTE BOLÍVAR
Tras la caída, Díaz habla de 'goles psicológicos' y de su 'poca suerte' con el árbitro Vargas
El DT argentino reconoció que Bolívar "ganó en justa ley". Está seguro de que Wilster tendrá un premio internacional que refleje el esfuerzo de los jugadores. Se siente convencido de que a fin de año llegará la recompensa.
La derrota de ayer ante Bolívar (2-0), en el Hernando Siles, golpeó con fuerza los ánimos del conjunto liderado por el DT Cristian Díaz. Sin embargo, ya al interior de Wilstermann han dado vuelta la página. Ahora, lo que sigue es pensar en los siguientes compromisos.
De todos modos, el balance quedó hecho. El estratega argentino analizó el partido y también se refirió al panorama venidero. Para él, los dos goles que recibió el Rojo fueron "psicológicos" e incidieron en el rumbo del encuentro.
"Un gol psicológico en el final del primer tiempo y otro gol psicológico en el inicio del segundo cambiaron bastante el rumbo del partido. Se no complicó y no pudimos seguir haciendo lo que estábamos haciendo muy bien, pero es fútbol. Nos hubiese gustado obtener un resulltado positivo. No se pudo. Nos toca seguir hacia adelante. Nos quedan 11 finales y obviamente vamos a dejar todo lo que tenemos y más también, en busca de poder quedarnos en un lugar, en la tabla acumulada, de privilegios", dijo Díaz, aún al calor de la derrota.
Si bien prefirió no ahondar demasiado en cuanto a la actuación del arbitraje, sí reconoció que su suerte con el juez Guery Vargas no suele ser la mejor.
"No soy mucho de hablar de los árbitros, pero, bueno, con Guery no tengo mucha suerte".
De todos modos, el argentino está convencido de que Wilstermann logrará el objetivo: un premio internacional que signifique una inyección económica fuerte en las arcas del club. "No tengo dudas de que vamos a poder lograrlo, a fin de año, llegar en un lote de privilegio que le permita a la insititución, también, a partir de un premio internacional, generar una economía genuina, que la necesita. Seguiremos juntos firmes para adelante (...). . A finales de año auguro, deseo y estoy convencido de que la gran recompensa que este plantel va a tener será grande a partir de lo que logre. El reconocimiento y agradecimiento serán eternos porque no es fácil este año".
Ya antes lo había dejado en clara en varias ocasiones. Este año no será sencillo para Wilstermann, que debe lidiar institucionalmente con demandas, deudas y quita de puntos, entre otras cosas adversas. Y anoche volvió a refrescar su idea en cuanto a ello. "La única manera que Wilstermann tenía de vivir este año era esta. Lleno de inconvenientes. Todos hemos decidido poner el hombro, dedicarnos a pleno para y por el club, al cual queremos. Después, los partidos se juegan. Tengo la tranquilidad de que mis jugadores siempre dejan todo".
