Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 25 de junio de 2024
  • Actualizado 03:39

Bloqueo y alza de alimentos los golpeó, pero van por todo

Atletas sacabeños sortearon obstáculos para prepararse de cara a la II Copa Jimmy Power de fisicoculturismo. Wilson se arregló con lo que tuvo cuando las tiendas cerraron.
Christian Gómez (i),Wilson Barrionuevo y Melfy Vidal, preparados para el torneo que cerrará el año. AYAR WARI
Christian Gómez (i),Wilson Barrionuevo y Melfy Vidal, preparados para el torneo que cerrará el año. AYAR WARI
Bloqueo y alza de alimentos los golpeó, pero van por todo

Si a un sector específico del deporte boliviano perjudicó, sustancialmente, la crisis socio-económica que derivó en el aumento de los alimentos básicos (la carne y el pollo, por ejemplo), ese fue el del fisicoculturismo y el fitness.

La rutina diaria de los atletas que hacen parte de este selecto grupo incluye  la nutrición como uno de los pilares elementales, aunque, claro, el entrenamiento y el descanso son aspectos que también cuentan mucho.

Estas últimas semanas fueron poco regulares para todos. No obstante, “ninguno tenía permitido hacer una pausa, pues esto es de meses”, según los dichos del presidente de NABBA Bolivia, Peter Aguilera. Más estricto se presenta el panorama cuando en el horizonte se encuentra una competencia, como lo es el Nacional Clausura Copa Jimmy Power, en su segunda versión.

Christian Gómez, de 26 años, Wilson Barrionuevo, de 25, y Melfy Vidal, de 37, son tres de los representantes sacabeños que aseguraron su presentación en la tarima que se montará el 14 de diciembre en el Coliseo de Achacollo (de 15:00 a 20:00).

Christian, quien competirá en la categoría Beach Model Primeras de Honor,  y Wilson, que aún no decide en cuál postularse, son dos cartas importantes del gimnasio Jimmy Power. Coincidieron en que el golpe ha sido fuerte para el bolsillo, tomando en cuenta que la base de la alimentación de un atleta gira en torno a la proteína natural que poseen productos como la pechuga y la carne de res.

“Un atleta debería consumir, al menos, medio kilo de pollo al día. Pechuga, solamente. Con lo que subió, el presupuesto aumenta unos 200 bolivianos por mes. Normalmente, un kilo de pechuga costaba 20 o 22 y me duraba dos días. Calculo que gasto unos 350 solo en carne. Luego están las verduras, suplementos y vitaminas”.

Buscan la manera de continuar con sus aprestos con el máximo cuidado posible. “Nos damos modos. Estamos cortos de tiempo. Fue una sorpresa lo del campeonato. Creí que se desarrollaría a fines de diciembre o en enero. Tengo que definir un poco más los músculos y hacerlos crecer”, comentó el fisicoculturista, que se consagró dos veces seguidas como campeón sacabeño.

Wilson, por su lado, contó que llevó la parte más dura. Todo, en nombre de una pasión intrínseca. Hubo jornadas en las que no consiguió los alimentos adecuados y tuvo que recurrir a lo que hubiera en la heladera. “Fue dificultoso llegar al punto de entrenamiento. Igual, lo seguimos haciendo. Si no había comida, no comíamos. Si no hay presupuesto, no se puede. A veces, durante el paro, las tiendas cerraban y los mercados, también”.

Melfy buscará el primer puesto en Bikini Master. A un año de marcar su debut (en 2018 fue subcampeona en la primera edición de la Copa Jimmy), la atleta pretende mejorar la cuenta.

“Hay que ser siempre fiel a lo que dice el instructor. Todo depende de ello”.

El dirigente Aguilera, por su parte, explicó que se espera la actuación de aproximadamente 50 deportistas locales y un centenar de Santa Cruz, Potosí, Oruro, La Paz y Beni.

Están listos para el reto de dar batalla a figuras que pisarán la Llajta con la condición de favoritas. Los locales tienen la confianza como arma letal.