TENSIÓN INTERNACIONAL EN LA INDUSTRIA DEL SÉPTIMO ARTE
Trump impondrá nuevo arancel del 100% a películas extranjeras
La medida, que busca revitalizar la industria cinematográfica estadounidense, genera preocupación en Hollywood y estudios internacionales por su posible impacto.
El presidente de Estados Unidos y líder republicano, Donald Trump, afirmó en días recientes que impondrá aranceles del 100% a las películas realizadas en países extranjeros, a medida que intensifica las disputas comerciales con distintas naciones de todo el mundo.
El magnate mandatario señaló que autoriza al Departamento de Comercio y al representante comercial a iniciar el proceso para establecer el impuesto y alegó, además, que la industria cinematográfica de EE.UU. se encuentra en una fase de decadencia muy rápida.
Asimismo, Trump calificó el hecho de que los países ofrezcan incentivos para atraer cineastas y estudios como "un esfuerzo concertado de otras naciones" e indicó que, por ende, representa una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos.
Agregado a esto, Trump dejó un mensaje directo sobre este tema en su plataforma Truth Social.
"¡Es, además de todo lo demás, relato y propaganda! ¡Queremos películas hechas en Estados Unidos otra vez!", escribió la autoridad norteamericana.
Por su parte, el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, respondió al anuncio afirmando: "Estamos en ello".
No quedó claro si los aranceles se aplicarían a las películas extranjeras incluidas en plataformas de streaming como Netflix, Amazon Prime Video, o Disney+, así como a las proyectadas en cines, ni cómo se calcularían.
Varias películas importantes recientes producidas por estudios estadounidenses se rodaron fuera de EE.UU., como Deadpool & Wolverine, Wicked y Gladiator II ("Gladiador II").
Ante esta nueva propuesta de Trump, Kirsty Bell, directora ejecutiva de la productora Goldfinch, cuestionó cómo funcionarían los aranceles y señaló que películas de gran éxito como Barbie, distribuida por el estudio cinematográfico estadounidense Warner Bros Pictures, en realidad se filmó prácticamente en su totalidad en Reino Unido.
En contraparte, el fundador de la cadena europea de cines Vue, Timothy Richards, se preguntó cómo definiría Trump que una película sea totalmente estadounidense.
"¿Por la procedencia del dinero? ¿Por el guion, el director, el talento, el lugar donde se rodó?", planteó Richards en diálogo con BBC.
También está la incógnita de cómo clasificar un filme como película extranjera cuando muchas son coproducciones y a menudo los rodajes son en varios países.
Richards explicó que el costo de rodar en Hollywood ha aumentado significativamente en las últimas décadas, lo que ha llevado a los cineastas a trasladar la producción a lugares que ofrecen cada vez más incentivos fiscales y costos más bajos.
"Pero no se trata solo de la financiación en sí. Una de las razones por las que Reino Unido ha tenido tanto éxito es que contamos con algunos de los equipos de producción y cine más experimentados y calificados del mundo”, aseguró.
Cabe recordar, que películas de los grandes estudios de Hollywood se han filmado en suelo británico, como Barbie, partes de la franquicia "Misión imposible" e incluso producciones de la saga Star Wars.
De los 2.100 millones de libras (unos US$2.800 millones) gastados en rodajes de filmes en Reino Unido en 2024, 1.850 millones de libras correspondieron a películas de inversión extranjera, de acuerdo al Instituto Británico de Cine.
En tanto, Estados Unidos sigue siendo un importante centro de producción cinematográfica a nivel mundial a pesar de los desafíos, según la firma de investigación de la industria del cine ProdPro.
Su informe anual más reciente muestra que el país registró un gasto de producción de US$14.540 millones el año pasado.
A pesar de ser una cuantiosa cifra, fue un 26% menos que en 2022.
Eric Deggans, crítico de cine de la emisora pública NPR, advirtió que los aranceles, de introducirse, podrían perjudicar aún más a la industria.
Otros países podrían responder imponiendo aranceles a las películas estadounidenses, expresó Deggans a BBC, lo que dificultaría que estas películas obtuvieran grandes ganancias en el extranjero.
"Esto podría crear una situación en la que los aranceles en EEUU causen más perjuicios que beneficios", afirmó el crítico.