COPRODUCCIÓN CINEMATOGRÁFICA ENTRE PAÍSES SUDAMERICANOS
Troncoso, "El visitante" que filmó en Cochabamba durante la crisis del 2019
“Si no me aprecias en mi peor momento, no me mereces en el mejor”, así se dice popularmente, y bien podría haberse escrito este mensaje en la puerta del aeropuerto Jorge Wilstermann durante la convulsión de octubre y noviembre de 2019, o durante cualquier otra, a decir verdad. El actor uruguayo César Troncoso llegó a Cochabamba precisamente en ese período, y, a pesar de esa "probadita" de la experiencia boliviana, aceptó cada invitación para volver a ver a la Llajta en un mayor esplendor.
“Haber conocido Cochabamba en un momento tan particular me resultó encantador”, afirma el nativo de Montevideo que interpreta a Carlos, un pastor evangélico con tendencias manipulativas, en la cuarta película de Martín Boulocq.
Ciñéndose al cronograma aprobado por el Programa de Intervenciones Urbanas (PIU) de Bolivia y el Instituto Nacional del Cine y el Audiovisual de Uruguay (INCAU) de Uruguay —que financiaron este filme— el rodaje comenzó a finales de octubre de 2019, coincidiendo con el caos social de ese mes.
Sorteando bloqueos y marchas, el equipo se trasladó a las locaciones designadas, en el centro y las afueras de la ciudad, en barrios residenciales en las montañas y algunos mercados. “Pudimos caminar bastante”, reconoce sonriente.
“Mi primera impresión estaba vinculada a los cortes de calles”, rememora, “pero fuimos hermosamente recibidos, se nos atendió muy bien y además nos encontramos con que compartíamos realidades”.
César pudo retornar después de la crisis y percibir otros ángulos de la fisonomía qhchala. “Y la vimos mucho más normalizada… es encantadora”.
Mirando en retrospectiva, ¿repetiría esta singular vivencia?
“Volvería a trabajar con todos, con Martín, que me pareció una persona fantástica, volvería a trabajar con todo el equipo boliviano, trabajaría con otra gente de acá (…) Espero trabajar algún día con Álvaro Olmos, que está haciendo un trabajo muy fino y muy complejo para llevar adelante el cine cochabambino”, asegura con firmeza.
BIOGRAFÍA Troncoso (Montevideo, 1963) inició su carrera en el teatro, y no fue hasta el 2003 que comenzó a trabajar en cine, participando en más 40 producciones de Uruguay, Brasil, Argentina, México, España y ahora también Bolivia.
La película del 2007 “El baño del Papa” —que le valió su primer Kikito en el Festival de Cine de Gramado— le abrió el camino hacia Brasil, donde participó en 14 filmes y una novela de TV Globo llamada “Flor del caribe”.
También en ese país, realizó “El vendedor de sueños” (2016) del director Jayme Monjardim.
César recuerda con cariño su inclusión en la película argentina “Infancia clandestina” (2012), de Benjamín Avila —por la que ganó el Premio Sur como Mejor actor de reparto— y “La noche de 12 años” (2018), de Álvaro Brechner.
Su desempeño en “Otra historia del mundo”, del director Guillermo Casanova, le hizo acreedor del premio a Mejor Actor en el Festival de Miami 2018. También cosechó lauros en el Festival de Viña del Mar, en el Festival de San Luis y varios honores en su natal Uruguay.
El año pasado se integró al elenco de la serie de suspenso “Iosi, el espía arrepentido” de Amazon Prime.
Actualmente, está dedicado a un proyecto teatral en Uruguay, mientras espera el lanzamiento de la serie “Diciembre 2001”, en Argentina.
INTROSPECCIÓN “El Visitante” retrata las dinámicas familiares en torno a Humberto (Enrique Aráoz), un ex convicto que desea reconectarse con su hija (Svet Mena), a cargo de sus abuelos argentinos, Elizabeth (Mirella Pascual) y Carlos (Troncoso), un convincente pastor evangélico.
“De algún modo soy el antagonista de Quique”, resume César, orgulloso del producto final logrado por Boulocq y su equipo.
“Yo vi la película y de verdad quedé muy satisfecho con la calidad, con la realización, lo estético, la dirección de arte, vestuario, fotografía… Todo es de primera (…) están desarrollando un cine de muy alta calidad”, concede.
Troncoso también revela que cuando fue convocado por la productora uruguaya Cimarrón Cine —que trabajó junto a la contraparte boliviana encabezada por Andrea Camponovo y el cochabambino Álvaro Ólmos— sus referencias acerca del cine boliviano eran escasas.
“Lamentablemente, es bastante difícil que el cine latinoamericano circule por Latinoamérica”.
Sin embargo, después de leer el guion, ninguna duda tenía cabida. “No solo era un guion muy bien realizado, sino además muy interesante a nivel de contenido”.
Su entusiasmo también se debía a la posibilidad de trabajar fuera de su país, y por primera vez en el nuestro. “Para un actor como yo, cuya expectativa apenas era trabajar en el teatro uruguayo, cuando te llegan oportunidades de hacer cine y además en países hermanos, me pareció maravilloso”.
La compenetración entre historias de la región es algo que emociona particularmente al actor. “Los países latinoamericanos tenemos características tan diferentes entre nosotros que todo lo que sepamos de otros pueblos siempre suma a la comprensión del ser humano”.
Igualmente, está convencido del valor único que las propuestas de las naciones del sur representan frente a las taquilleras del Norte.
“Estas pequeñas películas nuestras me parece que son interesantísimas para comprender nuestro mundo. Nos presentan a otros países, presentan quiénes somos, cómo somos, cuáles son nuestros problemas y nuestros modos de entender la vida, pero además sirve para que cada persona, y con 'El Visitante' la propia Bolivia, piense sobre sí misma”.
Además de esta reflexión colectiva, Troncoso espera que la cinta inspire en cada espectador un sincero proceso de introspección.
“Una de las cosas que me parece necesaria siempre, y para las cuales el cine ayuda, es pensar, pensar cómo somos, por qué hacemos lo que hacemos, por qué vemos las cosas que vemos, por qué nos gusta lo que nos gusta, por qué somos en definitiva de ese lugar y no de otro”, observa.