Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 30 de septiembre de 2022
  • Actualizado 21:59

Summer of Soul: El Woodstock afroamericano que pasó desapercibido de la odisea hippie

El registro presenta a importantes figuras de la historia de la música afroamericana, tales como Nina Simone, B.B. King, Mahalia Jackson, Stevie Wonder y Sly and the Family Stone.
Tecladista de Sly And The Family Stone en el festival de Harlem. Cortesía del instituto de Sundance
Tecladista de Sly And The Family Stone en el festival de Harlem. Cortesía del instituto de Sundance
Summer of Soul: El Woodstock afroamericano que pasó desapercibido de la odisea hippie

Un filme histórico que registró un multitudinario evento de música afroamericana en 1969 en la comunidad de Harlem, Estados Unidos, debutó hace unos días en el festival de cine Sundance. El proyecto retrata al antagonista del Woodstock hippie con una versión soul y que no fue registrada por los medios en aquel entonces, como sí sucedió con el lisérgico evento en Bethel.

Mientras en una granja en agosto de 1969, Woodstock escribía un nuevo capítulo en la historia de la música, a tan solo 160 kilómetros de distancia, también en Nueva York, un festival alternativo hacía lo mismo, reuniendo a 300 mil personas en el Mount Morris Park y obteniendo a la vez muchísima menos cobertura por parte de los medios de la época. ¿Sus registros? Decenas de horas grabadas por el productor Hal Tulchin que habían caído en el olvido por más de 50 años en un sótano sin demasiada exposición. 

El resultado de la reinvención de las larguísimas horas de metraje fue "Summer of Soul", una de las cartas que abrió el Sundance la primera noche del festival virtual. El registro presenta a importantes figuras de la historia de la música afroamericana, tales como Nina Simone, B.B. King, Mahalia Jackson, Stevie Wonder y Sly and the Family Stone.

El festival fue una serie de conciertos cuya presencia en televisión y medios había sido tan escasa tras 1969, que incluso el propio director del proyecto reveló que desconocía el acontecimiento.

“Sabía que estaba viendo algo especial y superé mi miedo. Me di cuenta de que esta era mi oportunidad para cambiar la vida de alguien y contar una historia que estaba casi borrada”, declaró el músico y productor Questlove (The Roots), director y mentor de la iniciativa en su intervención en el Sundance.

Así, en 117 minutos, el documental intenta compactar y sacar nuevamente a flote el acontecimiento histórico, además de enlazar el impacto artístico con el contexto sociopolítico de la época. “Hal Tulchin había tratado de vender este material por años, décadas y décadas. Nadie lo tomaba”, menciona el realizador.