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  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
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Ruperto Salvatierra, el pintor autodidacta, será honrado por la Gobernación

Una obra de arte pintada por Ruperto Salvatierra. CORTESÍA
Una obra de arte pintada por Ruperto Salvatierra. CORTESÍA
Ruperto Salvatierra, el pintor autodidacta, será honrado por la Gobernación

Para el próximo mes de abril, la Gobernación de Cochabamba prepara una exposición en homenaje al pintor Ruperto Salvatierra Lazarte.

La locación elegida para la exhibición conmemorativa es la Casa Departamental de las Culturas, de la Plaza Principal 14 de Septiembre.

Hasta el momento, al menos 70 cuadros han sido confirmados para ser incluidos en la muestra, algunos de ellos ganadores en concursos nacionales de arte, tales como “Zapallos”, Premio Pedro Domingo Murillo el año 1987; “Libertador Sucre”, galardonado durante el gobierno de Jaime Paz Zamora; y “Figuras”, del concurso Pedro Domingo Murillo del 2015.

HISTORIA  Fuertemente influenciado por los referentes artísticos del siglo XIX, Salvatierra se define a sí mismo como un “pintor autodidacta”. Nacido el 1950 en Cochabamba, se sumergió en la pintura desde muy niño; a los 13 años expuso su obra por primera vez.

A lo largo de su carrera llevó sus creaciones a galerías de La Paz, así como de ciudades en Estados Unidos y Alemania, acumulando más de 60 exposiciones individuales y numerosas muestras colectivas. 

Plasmados con el uso de óleo pastel y acuarela, sus lienzos evidencian un sólido vínculo con el paisaje natural valluno, evocando también otras regiones de su querida Bolivia y sus manifestaciones culturales.

“Todo su trabajo está impregnado de un valor de autenticidad expresiva que es importante tener en cuenta”, indica su perfil en el portal Bodegón Arte.

El sitio también recupera una cita de 1988 del poeta, escritor, periodista y abogado boliviano Julio de la Vega, sobre Ruperto: “…por su experto manejo del color y su singular maestría para plasmar gestos y ademanes de la figura humana femenina, especialmente la niña del campo, los rostros adquieren una expresión viva, de gran belleza, sin que se busque en ningún momento la estilización o el adorno”.