La próxima temporada de lluvia amenaza a la Casona Mayorazgo

Javier Gordillo P.



Los trabajos de restauración de la Casona Mayorazgo aún permanecen paralizados, debido a retrasos en la licitación del proyecto. Las entidades involucradas alertan sobre mayores deterioros ante la proximidad de la temporada de lluvia.



Concluidas las obras de la primera fase de restauración hace seis meses, la que fuera propiedad de don Garci Ruíz de Orellana, uno de los primeros encomenderos españoles instalados en Cochabamba, actualmente, se encuentra con las obras paralizadas. Las principales razones para la demora se deben a retrasos de orden administrativo en la licitación del proyecto, según el departamento de Planificación de la Alcaldía Municipal.

El presidente de la Organización Territorial de Base (OTB) Calampampa, Arq. Micael Guzmán, señaló que la burocracia es uno de los factores determinantes para la demora. Esta OTB pide “un proyecto bien elaborado”, además de celeridad en los asuntos administrativos que conciernen al recubrimiento de la Casona, debido a la proximidad de la época de lluvias. Guzmán añadió que ahora se está tramitando que la sub Alcaldía de la Comuna Tunari sea la que se haga cargo de las gestiones de restauración de la Casona Mayorazgo.



Debido al tiempo que implicarían la licitación y adjudicación del proyecto, las obras comenzarán a partir del año próximo. “El comité impulsor (…) ha determinado que al año se va a empezar con el proyecto nuevo, es decir, se van a empezar a hacer todos los trabajos en sitio”, dijo Guzmán.



Varios años



El proceso de restauración y conservación del inmueble histórico vio pasar ya varias gestiones municipales. “Este tema no es un sólo de esta gestión (…) Lamentablemente, con tanto problema de tipo legal se ha dejado de lado este proceso, y en nuestra gestión nos toca, con todo limpio, asumir el trabajo”, dijo el Arq. Gonzalo Domínguez, sub alcalde de la comuna Tunari.



Uno de los problemas legales al que alude es el pleito por usucapión que interpusieron los antiguos cuidadores de la Casona contra la Alcaldía. El historiador del Departamento de Planificación, Lic. Raúl Meneces, señaló que este fue “uno de los grandes problemas que perjudicaron, [puesto que] no dejaron intervenir”. Este pleito fue resuelto el 2005, después del cual se realizó primera la intervención a la Casona.



Primera fase



Los trabajos de la primera fase se iniciaron en agosto de 2006 y concluyeron en marzo de este año, sin embargo, el inmueble carece de techo desde hace aproximadamente 5 años, razón por la cual los deterioros han sido más acelerados, explicó el Arq. Karim Miranda del Departamento de Planificación.



El Colegio de Arquitectos de Cochabamba (CAC) y la Sociedad de Estudios Históricos, Patrimonio y Restauración (SEHIPRE) criticaron los resultados de la primera fase, que consistió en una estructura portante de hormigón armado en el entrepiso, a la cual atribuyeron el desmoronamiento de uno de los muros de la propiedad, a finales del pasado año. Esta observación fue fundamentada por la CAC, debido a que en la primera fase no se realizó “una intervención especializada acorde a la tecnología de la Casona”, menciona el Arq. Miranda.



Ante estas observaciones, la Alcaldía Municipal conformó el Comité impulsor para la recuperación de la Casona Mayorazgo. Éste está constituido por el Colegio de Arquitectos de Cochabamba (CAC), la Sociedad de Estudios Históricos, Patrimonio y Restauración (SEHIPRE), la sub Alcaldía de la Comuna Tunari y la OTB Calampampa. En el mismo, también, participaron la Sociedad de Ingenieros de Bolivia y la UMSS.



La finalidad de este Comité es la elaboración de los términos de referencia para llamar por licitación a una empresa que tenga experiencia en obras de restauración. El nuevo proyecto deberá revelar las patologías tecnológicas para proponer el diseño de restauración, contemplar los parámetros de uso que se darán a la vivienda una vez habilitada, así como estudios históricos y técnicos sobre el predio, entre otros aspectos.



El 11 de junio, el Colegio de Arquitectos de Cochabamba presentó a la Alcaldía los Aportes para los términos de referencia para la restauración y rehabilitación de la Casona Mayorazgo, señalando que “no se pueden continuar con las obras de restauración hasta no tener el proyecto, que es el que determinará tanto las fases de intervención como, también, las obras que deberán ejecutarse en esas fases.” Posterior a esta entrega, la Alcaldía debía proceder a la licitación, misma que aún está en espera.



Peligro



La demora repercute en factores urgentes que deberían ser atendidos, como el recubrimiento del techo, expresa el Colegio de Arquitectos de Cochabamba. Esta institución recomendó proteger la casa con una cobertura de lona, para evitar así mayores deterioros al interior de la vivienda. A esto, la sub Alcaldía acotó que, en función a la disponibilidad de recursos, existiría la opción de proteger la Casona con una estructura metálica y calaminas.



Este patrimonio arquitectónico requiere un tratamiento que siga las cartas normativas internacionales de restauración, explicó el Lic. Meneces, mencionando la Carta de Venecia que estipula: “La restauración estará siempre precedida y acompañada de un estudio arqueológico e histórico del monumento”.



“Muy poco se ha hecho”, indicó Meneces, refiriéndose a la conservación del patrimonio arquitectónico de Cochabamba. “Nosotros sentimos que exista mucho retraso para salvar el monumento (…) pero ésta no es sólo cuestión de una gestión municipal, sino de toda la sociedad”, agregó.



La edificación tiene características de estilo y construcción correspondientes “a la tecnología tradicional colonial que se prolongó con algunas variantes hasta las últimas décadas del Siglo XIX”, según el documento de revisión del Departamento de Planificación de la Alcaldía Municipal.

Ubicada en la intersección de las avenidas Simón López y Melchor Pérez de Holguín, antaño formaba parte de la extensa hacienda Mayorazgo “cuyos límites hacia el noreste llegan hasta la Taquiña”, señala la mencionada revisión. Aunque no se cuenta con una referencia exacta de la fecha de construcción, se estima que la edificación dataría del año 1721, con títulos de propiedad de las tierras correspondientes a los años de la fundación de Cochabamba.

Según el proyecto, en la Casona restaurada debería instalarse un museo y una biblioteca.