Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 16 de mayo de 2022
  • Actualizado 04:46

Sin plan postpandemia; actores evalúan la gestión cultural de la Alcaldía

A pesar de que algunos enuncian ciertos atinos, no existe la certeza de un avance real en cuanto a idoneidad de funcionarios e implementación de políticas públicas.
Funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Productivo, Turismo y Cultura en una capacitación. GAMC
Funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Productivo, Turismo y Cultura en una capacitación. GAMC
Sin plan postpandemia; actores evalúan la gestión cultural de la Alcaldía

El martes se cumple un año desde la entrada de un nuevo gobierno en la Alcaldía y si bien algunos saludan propuestas como la capacitación de funcionarios o semanas dedicadas a un arte en específico, no ven un cambio significativo en su gestión pública cultural, achacándole principalmente la ausencia de un plan postpandemia y la reducción de la jerarquía de una Secretaría de Cultura a una dirección.

“El militar que tenemos como alcalde, que no tiene nada de criterio cultural, nos voló para empezar la Secretaría de Cultura de un plomazo y se ha desvirtuado totalmente el trabajo que se estaba queriendo hacer porque también las anteriores gestiones han sido pésimas, es un trabajo de ver quien hace peores gestiones”, manifestó el músico Kuru Mendizabal, quien también es parte del Movimiento Cultural Cochabamba (MCC), colectivo que impulsó la ley de culturas municipal que ahora está siendo corregida en la municipalidad.  Lamentó como ha sido progresivo el desprestigio de la gestión cultural pública, pasando de tener una Oficialía Superior — hace más de 10 años — a una Secretaría compartida.

Para la artista escénica y fundadora de la compañía El Masticadero, Claudia Eid, fue una “mala señal” que esta gestión comenzase su ciclo quitando espacio a la Secretaría de Cultura, para unirla con la Desarrollo Productivo y Turismo; sin embargo, piensa que se están “haciendo más cosas” comparada a la anterior que califica de “desastrosa”.  Este cambio de Secretaría a Dirección no ha mejorado los “tipos de ejecución presupuestaria”, según la gestora y productora cultural Claudia Pacheco, quien además observa un “POA que no es transparente, teatros que se mantienen en condiciones pésimas y los parques y plazas solo son más lindos y bien cuidados en la zona norte”. 

RECUPERACIÓN DE LA CUARENTENA

En palabras del actor, dramaturgo y director de el elenco teatral La Madrasta, Alejandro Marañon, no existe desde la alcaldía un plan postpandemia como tal. “No es una gestión de la que uno pueda quejarse, pero tampoco está para echarle flores”, acotó. 

De acuerdo a Pacheco, la falta de lineamientos claros y creación de políticas orgánicas, concretas y constantes para reactivar el movimiento cultural-artistico (paralizado durante la cuarentena) tiene que ver con la falta de “audacia y capacidad” a los funcionarios públicos de la cultura:

“Cuando salimos de las cuarentenas y volvemos a vivir recuperando el espacio social, con tanto desempleo en el sector cultural, Cochabamba es el paraíso de la infraestructura cultural. La ciudad tiene cada cuatro cuadras tal vez un espacio público, una plaza, un parque, un área verde –cercada generalmente- un clima maravilloso incluso en invierno. Yo iba clases de zumba antes de la pandemia y hace unos meses el profe decidió hacer lo que corresponder post cuarentena, hizo lo que la gestión pública debería hacer, ocupar la cancha como sala de baile… así de simple”, reflexionó Pacheco.

Eid se sumó a aquellos que piensan que directamente no existe un “manejo postpandemia”. En el Día Internacional del Teatro, la municipalidad pagó un caché a los elencos y compañías para que ofrezcan funciones gratuitas a lo largo de la semana en el teatro Adela Zamudio. De cualquier modo, ello no significa una medida postpandemia para Eid, porque, en primer lugar, “no cobrar entrada perjudica; una política cultural sería que se ayude a valorizar el trabajo que hacen los artistas y cada vez que se hace una actividad en la que no se cobra entrada, no es valorar el trabajo de los artistas”. Y, en segundo, porque el caché aún no ha sido pagado (de una actividad de hace un mes), entonces no contempla como una ayuda a salir de la crisis inducida por la pandemia.

A propósito de las acciones para tratar la recesión económica de la pausa por la COVID, el actual secretario de Desarrollo Productivo, Turismo y Cultura, Enrique Mendieta — quien asumió el cargo a principios de marzo — informó a este medio que se estaba trabajando en un proyecto de reactivación del sector artístico. La potencial normativa reduciría o suprimiría los costos de alquiler de los teatros y espacios públicos de la Alcaldía; no obstante, y como sugiere Eid, se debe pensar en su contribución a tener una actividad cultural/artística constante, generar circuitos de producción y circulación y que no se excluyan ninguna de las disciplinas creativas.

AUSENCIA DE POLÍTICAS Y PROMESAS PARA SOLVENTARLO

Como apuntan Eid, Pacheco y Marañon, lo que “evidentemente hace falta son políticas culturales, pero enfocadas a valorizar el trabajo de artistas, artesanos y todos los agentes culturales”. Problema que podría solventarse en mayor o menor medida con la Ley de Expresiones Artísticas Culturales, trabajada ya hace casi cinco años por el colectivo MCC y que ya fue revisada por el Concejo y Ejecutivo y que justamente ahora se encuentra en correcciones, según Mendieta. 

El secretario adelantó que también cree que una gestión se hace fuerte con la implementación de políticas y prometió además de una ley macro de culturas, una ley de libro (que ya fue promulgada) y otra de cine que ayude a crear comités especializados y la vuelta de un festival cinematográfico a la ciudad. 

POCA IDEONEIDAD DE FUNCIONARIOS

Coinciden, del mismo modo, los entrevistados que el problema constante que se ha mantenido a lo largo de las gestiones públicas municipales son los funcionarios no aptos que ocupan el cargo y no son capaces de mirar “desde adentro” las necesidades y demandas del sector. “Es importante que las personas que hacen actividades culturales, que las teatrales, desde mi posición, sean dirigidas por personas que saben del rubro, a veces se ponen a personas que hacen café concert y espectáculos para organizar teatro y eso no funciona así, esa es la gran falla de las gestiones municipales y departamentales, que no se ponen a personas del rubro”, reclamó Marañon. 

Pacheco añade que estos funcionarios públicos “lamentablemente saben instalarse muy bien en la estructura burocrática y colonial, además con miedo y no se atreven a nada”, Complementa: “son reproductores de la falta de sentido común y muchas veces por su falta de experiencia especializada no dimensionan los trabajos de la diversidad cultural y sus necesidades; la cultura del ‘no se puede cambiar’ es otro de los grandes problemas, con las autonomías son posibles tantas cosas, pero no se logra, porque es más fácil llenar hojas de ruta que pensar en transformar”.