Plácido Domingo feliz por la entrega de 200.000 mexicanos

México/EFE

El tenor español Plácido Domingo se mostró este domingo satisfecho por la entrega de más de 200.000 espectadores en su concierto celebrado la noche del sábado en el monumento al Ángel de la Independencia, en la capital mexicana, donde pudo haber cantado más de tres horas pero no lo hizo porque se le agotó el repertorio.

"Fue una emoción grandísima", dijo a la prensa el tenor al relatar algunos de los momentos más intensos de la velada, en la que, aseguró, cantó 25 piezas durante casi tres horas.

"Ayer terminamos ya por falta de repertorio (...) porque tienes un cierto número de horas para ensayar con las orquestas", explicó al comentar que por lo general en cada concierto canta hasta 16 piezas.

Indicó que él, su hijo Plácido Domingo junior, con quien cantó a dúo, los músicos y las sopranos que le acompañaron se sintieron tan a gusto que se hubieran quedado una hora más, pero consideraron también al público, que estaba pasando frío ya que el espectáculo fue cielo abierto.

"Lo que más llamó mi atención es que había un público joven" escuchando ópera, manifestó al explicar que abrió el concierto con ópera y zarzuela porque la gente que no conoce de esta música asiste con curiosidad.

Entre la multitud no se sabe si hay alguien que diga al escuchar música culta: "¡Ay, caray! Esto que bonito es", añadió.

"Es lógico que después el público se desate con más cariño y más calor cuando les cantas canciones mexicanas y canciones rancheras. (Y además) sales vestido de charro", apuntó.

"Me llevo una emoción grandísima. Además, hacía mucho tiempo que no cantaba en la Ciudad de México, ¡Qué alegría haberme encontrado con el público ´chilango´ (capitalino)! Es un público que está extraordinariamente bien de voz, estaban cantando conmigo en cada canción. Y eso te da mucha alegría", subrayó.

El Plácido Domingo comentó que tiene una vida intensa como artista y que considera que, a unos días (el 21 de enero) de llegar a los 69 años, le quedan unos tres o cuatro años como cantante, después de estar en los escenarios durante cinco décadas.

El de la noche del sábado fue el tercer concierto más numeroso en su carrera, después de uno que ofreció en el Central Park de Nueva York donde, recordó, estuvieron reunidas 800.000 personas, y de uno que dio en Madrid en 1982, cuando convocó a 300.000 espectadores.

El tenor, que vivió en México parte de su infancia y su juventud, interpretó un extraordinario repertorio que incluyó piezas de zarzuela, canciones navideñas y melodías populares mexicanas. Éstas últimas las cantó acompañado por un conjunto de mariachis.

Entre las canciones que destacaron estuvieron "Granada", del mexicano Agustín Lara, la zarzuela "El Gato Montés", "Júrame", de Consuelito Velázquez, "Ella" y "El Rey", de José Alfredo Jiménez, así como el villancico "Noche de Paz".

Finalmente, deseó que México celebre en 2010 el Centenario de la Revolución y el Bicentenario de la Independencia con "serenidad, alegría y paz".