Piratería provoca en Chile pérdida de mil millones de dólares al año
03 de diciembre de 2009 (20:20 h.)
Santiago de Chile/EFE
El comercio chileno deja de vender anualmente unos 1.000 millones de dólares a causa de la piratería, aseguraron ayer dirigentes empresariales del sector, que al acercarse la Navidad llamaron a los consumidores a comprar sólo productos legítimos.
Además, la cifra que mueve el comercio pirata en Chile supone que el Estado deja de recibir unos 200 millones de dólares cada año en impuestos, preciso ayer a periodistas Carlos Jorquiera, presidente de la Cámara Nacional de Comercio.
Jorquiera y representantes de los sectores más afectados por la piratería, como los de juguetes, software, música, videos y libros, advirtieron que el más perjudicado por la piratería es el propio consumidor.
Los productos piratas "son elaborados sin cumplir los requisitos de calidad y sanidad que se le exigen a los fabricantes originales para proteger a la población", dijo Jorquiera a los periodistas.
Por su parte, Raúl Sapunar, presidente de Asociación de Distribuidores de Software, aseguró que en Chile el 67 por ciento de los productos del sector son pirateados, según datos de la Bussiness Software Alliance.
Altos porcentajes
En América Latina, según la misma fuente, el promedio es del 65 por ciento de productos piratas en el área del software, mientras en los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), en la que Chile será admitido probablemente este mes, el promedio es del 36 por ciento .
A juicio de Alex Pesso, director legal de Microsoft Chile, la solución del problema no pasa por cambiar la regulación existente, sino aplicar con mayor severidad las sanciones previstas en la normativa vigente.
Según Pesso, el software es el sector más perjudicado por la piratería en Chile, con unos 250 millones de dólares al año, la cuarta parte del total.
Eduardo Castillo, presidente de la Cámara Chilena del Libro, dijo que el daño a su sector alcanza a unos 25 millones de dólares y que durante este año se han detectado unos 700 títulos pirateados entre autores chilenos y extranjeros.
En el sector del vídeo, los perjuicios llegan a unos 70 millones de dólares anuales, según Antonio Marinkovic, dirigente de la Asociación de Distribuidores de Videograma, en cuya opinión el problema ha ido en aumento en el sector debido al mayor acceso a tecnología barata y al auge de las comunicaciones.
Agregó que, a su juicio, la Justicia ha sido débil y los jueces acostumbran a aplicar las penas mínimas a los delincuentes, aunque a veces de trata de reincidentes que han sido detenidos decenas de veces.
"No hablo del vendedor callejero, sino del importador, la persona que trae del extranjero contenedores de juguetes, de ropa, de calzado y de otros productos falsificados", señaló.
Los empresarios lanzaron una campaña denominada "Lo barato cuesta caro" para convencer a los consumidores de no comprar productos de dudoso origen, que no tienen control de calidad no ofrecen garantía alguna en caso de algún fallo o que, en el caso de los juguetes, pueden ser dañinos para la salud de los niños.
El comercio chileno deja de vender anualmente unos 1.000 millones de dólares a causa de la piratería, aseguraron ayer dirigentes empresariales del sector, que al acercarse la Navidad llamaron a los consumidores a comprar sólo productos legítimos.
Además, la cifra que mueve el comercio pirata en Chile supone que el Estado deja de recibir unos 200 millones de dólares cada año en impuestos, preciso ayer a periodistas Carlos Jorquiera, presidente de la Cámara Nacional de Comercio.
Jorquiera y representantes de los sectores más afectados por la piratería, como los de juguetes, software, música, videos y libros, advirtieron que el más perjudicado por la piratería es el propio consumidor.
Los productos piratas "son elaborados sin cumplir los requisitos de calidad y sanidad que se le exigen a los fabricantes originales para proteger a la población", dijo Jorquiera a los periodistas.
Por su parte, Raúl Sapunar, presidente de Asociación de Distribuidores de Software, aseguró que en Chile el 67 por ciento de los productos del sector son pirateados, según datos de la Bussiness Software Alliance.
Altos porcentajes
En América Latina, según la misma fuente, el promedio es del 65 por ciento de productos piratas en el área del software, mientras en los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), en la que Chile será admitido probablemente este mes, el promedio es del 36 por ciento .
A juicio de Alex Pesso, director legal de Microsoft Chile, la solución del problema no pasa por cambiar la regulación existente, sino aplicar con mayor severidad las sanciones previstas en la normativa vigente.
Según Pesso, el software es el sector más perjudicado por la piratería en Chile, con unos 250 millones de dólares al año, la cuarta parte del total.
Eduardo Castillo, presidente de la Cámara Chilena del Libro, dijo que el daño a su sector alcanza a unos 25 millones de dólares y que durante este año se han detectado unos 700 títulos pirateados entre autores chilenos y extranjeros.
En el sector del vídeo, los perjuicios llegan a unos 70 millones de dólares anuales, según Antonio Marinkovic, dirigente de la Asociación de Distribuidores de Videograma, en cuya opinión el problema ha ido en aumento en el sector debido al mayor acceso a tecnología barata y al auge de las comunicaciones.
Agregó que, a su juicio, la Justicia ha sido débil y los jueces acostumbran a aplicar las penas mínimas a los delincuentes, aunque a veces de trata de reincidentes que han sido detenidos decenas de veces.
"No hablo del vendedor callejero, sino del importador, la persona que trae del extranjero contenedores de juguetes, de ropa, de calzado y de otros productos falsificados", señaló.
Los empresarios lanzaron una campaña denominada "Lo barato cuesta caro" para convencer a los consumidores de no comprar productos de dudoso origen, que no tienen control de calidad no ofrecen garantía alguna en caso de algún fallo o que, en el caso de los juguetes, pueden ser dañinos para la salud de los niños.