Pausan el turismo en Tablas Monte mientras capacitan a los comunarios
Subió la demanda de afiliaciones a Aguiatur. La pérdida de seis vidas supuso una reflexión respecto a las certificaciones que los guías deben ostentar.
A casi dos meses de la tragedia en Tablas Monte, esta localidad de Colomi se encuentra cerrada a los visitantes, quedando su reapertura, o cualquier otra decisión, en manos de sus pobladores.
Esto fue confirmado por la directora de Culturas y Turismo de la Gobernación, Luz Ordóñez. “Se tiene que pedir permiso para ingresar”, aseveró.
La versión es respaldada por el presidente de la Asociación Departamental de Guías de Turismo de Cochabamba (Aguiatur), Alberto Butrón. “Tengo entendido que el sitio ha sido intervenido por los comunarios y se están capacitando”.
A raíz de las seis muertes ocurridas, autoridades y representantes del rubro sostuvieron reuniones junto a la Alcaldía de Colomi; pero no se avizora una resolución muy pronta.
“Estamos trabajando en una normativa específica, a nivel departamental, ya que a nivel nacional la Ley del Turismo aún tiene elementos que deben trabajarse”, explicó Ordóñez, a tiempo de afirmar que el objetivo es arribar a una ley más integral.
En su experiencia, Butrón teme que más que a capacitaciones, el cierre se deba a que los pobladores desean establecer cobros, algo que él no desaprueba, pero siempre y cuando los ingresos también sean destinados a mejoras en el lugar.
En el caso de Tablas Monte —declarado como un sitio turístico “emergente”, es decir, que aún no cuenta con todos los requisitos para ser considerado seguro— indica que ya en la entrada se detectan riesgos potenciales.
LUTO Y REFLEXIÓN
El pasado 7 de octubre, 13 turistas que realizaban un paseo en bote en el cañón de Tablas Monte fueron abatidos por una riada repentina; cuatro mujeres y dos hombres murieron.
La Fiscalía ingresó un proceso por homicidio culposo, y la Dirección Departamental de Promoción, Desarrollo, Cultura y Turismo clausuró a la empresa que organizó el paseo y otra relacionada con la misma, ya que carecían de licencia turística.
Ordóñez habría sido informada por los comunarios que la comitiva no tenía el permiso para ingresar al lugar.
Sin deslindar la responsabilidad de los involucrados, Butrón atribuye el lamentable hecho a una combinación de malas prácticas con factores naturales, que salen del control de incluso los más experimentados.
“Nos hemos enterado que había unos guías que, evidentemente, no eran de nuestra asociación, pero ojalá no les caiga todo el peso (…) A cualquiera le podía haber pasado, por más preparado que esté”, subrayó el Presidente de Aguiatur.
“Inicialmente hemos visto que tanto Incachaca como este destino (Tablas Monte) y luego El Locotal (…) han sido avasallados por las operadoras que podemos decir, que no miden las consecuencias, como esto que ha pasado”, continuó.
El representante sospecha que el movimiento desorganizado de visitantes, sin tomar en cuenta las temporadas, causó que se haya “sifonado el lugar”, lo que podría haber causado la formación de un dique en ese cañón. “Y la gente que se accidentó, al salir el agua, ha sido golpeada con troncos, piedras”.
Ocurrida la tragedia, quedó la reflexión respecto a “los protocolos de seguridad” a implementar de ahora en adelante.
