Muere Sandra Milo, célebre rostro del cine italiano

La actriz originaria de Túnez Sandra Milo, durante una actuación./ EL ESPECTADOR
La actriz deja tras de sí una larga carrera de más de seis décadas, en la que rodó con directores como Federico Fellini, Roberto Rossellini o Luigi Zampa.

La actriz y presentadora Sandra Milo, "Sandrocchia", como fue apodada por el cineasta italiano Federico Fellini, murió ayer a los 90 años en su casa de Roma, rodeada de su familia, según confirmaron sus hijos Debora, Ciro y Azzurra, a través de Facebook. 

Deja tras de sí una larga carrera de más de seis décadas, en la que llegó a rodar hasta 70 películas con otros grandes directores como Roberto Rossellini, Antonio Pietrangeli, Luigi Zampa, Dino Risi, Pupi Avati, Gabriele Salvatores y Gabriele Muccino.

Milo era una de las artistas más populares del cine italiano y musa del célebre director Federico Fellini, con el que mantuvo un romance secreto durante 17 años, a pesar de que este estaba casado con Giulietta Masina, según reveló Milo en 2009.

Comenzó su trayectoria profesional junto a Alberto Sordi con "El soltero" (1955) y continuó haciéndolo de la mano del cineasta griego Moris Ergas, padre de su hija Débora.

Desde ese momento, Milo debuta en el cine con Sordi y comienza a hacer películas con actores tan famosos como Totò, Brigitte Bardot y Vittorio de Sica. En 1959, protagoniza "El general de la Rovere" de Rossellini y en 1961, "Fantasmas de Roma", con Vittorio Gassman y Marcello Mastroiani. 

Desde que comenzó junto a Alberto Sordi en 1955 con "Lo scapolo" ("El soltero") hasta su última actuación en la serie "Gigolò per caso", estrenada las pasadas navidades, Milo fue una luchadora y hace tres años se encadenó en la sede el Gobierno para pedir mejoras para los trabajadores del espectáculo.

"Se va una protagonista del cine italiano. Con la desaparición de Sandra Milo, la pequeña y la gran pantalla pierden a una gran artista talentosa con un carisma abrumador", dijo la subsecretaria de Cultura de Italia, Lucia Borgonzoni, que destacó su capacidad de "cambiar de registro con extrema facilidad" que "conquistó los corazones de millones de italianos".