Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 01 de julio de 2022
  • Actualizado 16:14

Magela Baudoin: “La memoria puede ser un espacio de resistencia”

En la Feria del Libro de Santa Cruz, así como en librerías de Cochabamba, está disponible su más reciente libro de cuentos “Vendrá la muerte y tendrá tus ojos”.

La escritora boliviana-venezolana Magela Baudoin.  LA TERCERA
La escritora boliviana-venezolana Magela Baudoin. LA TERCERA
Magela Baudoin: “La memoria puede ser un espacio de resistencia”

“Vendrá la muerte y tendrá tus ojos” es el nombre del más reciente libro de cuentos de Magela Baudoin, finalista de la sexta edición del Premio Ribera del Duero en 2020. La autora boliviana-venezolana, que reside en Estados Unidos, indicó que el hilo conductor de estos breves relatos son la memoria, un concepto “difuso en sus márgenes” y que indica que se la puede “parchar y reinventar” a través de la imaginación; además de servir como un espacio de resistencia. 

La autora conversó con OPINIÓN sobre aquellos impulsos que motivan su escritura, el proceso de trabajo, de edición y las posibilidades que le dan el género en el que más se ha desenvuelto, el género. 

Baudoin es una autora, periodista y editora de nacionalidad boliviana, que nació en Caracas (Venezuela) en 1973. Sus publicaciones incluyen la colección de entrevistas a mujeres “Mujeres de Costado” (2010), la obra ganadora del XVI Premio Nacional de Novela, “El sonido de la H” (2014) y “La composición de la sal” (2014), que fue galardonado con el Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez y fue traducido a diversos idiomas, incluidos el inglés, el portugués y el árabe.

Junto a Giovanna Rivero, lidera la editorial Mantis, creada en 2017. El sello fue creado con la intención de descubrir, destacar y difundir la obra de mujeres de la literatura contemporánea nacional e internacional. El nombre escogido hace referencia a la ideología de la editorial: Escribir como si se rezara al infinito universo. Narrar con el cuerpo. Masticar el texto, depredarlo, amarlo.

P: En otras entrevistas afirmabas que uno de los hilos conductores de los cuentos de “Vendrá la muerte y tendrá tus ojos” es la memoria; para Hasbún, quien trata el tema con bastante frecuencia, la memoria es un lugar inestable y frágil que va cambiando de acuerdo a las circunstancias. ¿Estás de acuerdo con esta afirmación? ¿De qué manera configura nuestra existencia la memoria?

R: En este libro la memoria es un laboratorio creativo, que se ramifica en la imaginación. Me gusta eso que dice Rodrigo y estoy de acuerdo, la memoria es una materia líquida, cuyos márgenes son difusos e inasibles. Por eso, acudimos a los archivos de la imaginación para parcharla y reinventarla. Creo que, precisamente por esa agencia implícita que incorporamos en ella, la memoria puede ser un espacio de resistencia. Pensemos en eso que es necesario recordar, sacar a la superficie, imaginar, para dejar constancia o para que se haga justicia. Pero también es un espacio plástico, maleable, esencialmente creativo, donde la mentira es esencial, y en donde le hacemos un tajo a la realidad concreta que, tantas veces sangrante, se expande hacia su interior. Como digo en el libro, tal vez, eso sea un cuento, en definitiva: la memoria de un corte, que nos anima a recordar algo que no hemos vivido.

P: ¿Cuáles son las otras constantes que acompañan esta compilación de cuentos?

R: ¿Cuántas veces podemos morir en un mismo día o en una vida?, es una de las preguntas que se hace uno de los personajes y que subyace en el libro. Nuestra terrible soberbia y omnipotencia hace que veamos la muerte como algo lejano y aplazable, pero estar cerca de ella, caer, es lo más normal del mundo. Por otra parte, la sociedad en que vivimos es tan inequitativa, tan llena de injusticias, tan depredadora que hay cuerpos (humanos y animales y vegetales) más dañables, más perecibles, más vulnerables. De esos cuerpos también hablan estos cuentos. Del absurdo existencial y, al mismo tiempo, del apego a la vida. Bueno, en realidad no debería decir nada de esto. Se trata solo de ideas que vienen a explicar una escritura que en realidad muchas veces no es consciente.

P:  En “El sonido de la H” y en alguno de los relatos de “La composición de la sal” hay un sutil enojo contra lo establecido, los arquetipos. ¿Es un tema que se repite en Vendrá la muerte y tendrá tus ojos”?

R: Me interesa la vulnerabilidad y todo los que se potencia o transforma a partir de ella. Y hallo mucho más interesante contar eso que no se entiende, que pertenece en las zonas pantanosas y que permanece en los márgenes de la “normalidad”. Aunque también de lo “normal” emergen terribles monstruos.

P:¿Hace cuánto tiempo fueron escritos estos textos y en qué momento decides que están listos para publicarse?

R: Yo nunca sé muy bien cuándo dejar de corregir. De hecho, hay un par de cuentos que fueron publicados en versiones primeras. No me importa que así sea. Corregir es escribir. Sin embargo, en algún momento hay que parar. Usualmente pasa cuando estoy ya con la cabeza en otra cosa, como ahora.

P: El cuento vive una época muy saludable para la literatura universal, si es que en alguna no la tuvo. ¿Qué posibilidades te ofrece?

R: Tiene mucho más prestigio y popularidad lo que es grande en este mundo. Y, por supuesto, también en la literatura. Aunque mucho de lo más interesante e innovador esté ocurriendo en el cuento. A mí, en lo personal, me gusta la belleza paradójica que hay en el cuento, la hondura que se condensa en un charco de agua, el arte de la microscopía. La lupa sobre los personajes.