“Lux”: ¿podría ser lo último de Rosalía el mejor álbum del año?, desafío con abundantes recompensas

Portada del álbum “Lux”, de Rosalía./ COLUMBIA P.

A lo largo de su breve historial discográfico, Rosalía nunca se ha topado con una convención que no hubiese podido romper.

Nacida en Barcelona, la cantante ha pasado los últimos siete años innovando a una velocidad que hace parecer a sus artistas contemporáneos cómicamente perezosos.

Hasta ahora, se pensó que "Motomami" fue la cima de su carrera superando el celebrado "Renaissance" de Beyoncé en 2022.

En lugar de seguir los pasos de sus predecesores, "Lux" forja su propio, singular camino; empleando la formación clásica que Rosalía recibió en la prestigiosa Escuela Superior de Música de Cataluña.

Grabado con la Orquesta Sinfónica de Londres, y contando con múltiples arreglos de la ganadora del Premio Pulitzer Caroline Shaw, es un opus operático radical y rebelde que no suena como nada en la esfera del pop.

El primer sencillo "Berghain" improvisa sobre el réquiem "Dies Irae" de Verdi, con las cuerdas tocadas con cuchillos serrados acompañados de un coro alemán que canta sobre el miedo y la ira, hasta que Bjork llega para informar a todos que "la única manera de salvarnos es a través de la intervención divina".

Madona, otra semejante iconoclasta del Pop, ya se ha declarado una fanática, publicando un mensaje a Rosalía en Instagram, reconociendo: "No puedo dejar de escuchar! Eres una verdadera visionaria!!!".

Ensamblado a lo largo de tres años, "Lux" es una reflexión sobre un período de turbulencia personal y personal de la artista de 33 años.

Su rompimiento con Alejandro parece haber inspirado la letra más punzante del disco. "La perla" está dirigida a un hombre a quien llama un "terrorista emocional" y "medalla olímpica de oro al más cabrón", con vivaces arreglos de valse que delatan cómo se está divirtiendo con esa letanía de insultos.