Lutheria, un oficio para quienes construyen instrumentos e incentivan la creatividad

Parte central de una guitarra eléctrica con cuerpo de madera (i), Jersy Miranda, fundador de Tribel Luthiers trabaja en la refacción de una guitarra (d). Cortesía
Algunos luthiers consultados por este medio comentaron que la pandemia hizo que el encierro en casa terminara por deducir que hay mucho tiempo para aprender algo más o retomar “ese instrumento que está guardado”.

El oficio de la lutheria es un campo casi inexistente en el departamento. En aspectos técnicos, un luthier es aquel que se dedica a la construcción de instrumentos de cuerda, en ese sentido, son muy pocos los que incursionan en esta actividad que trae consigo mucha experimentación y creatividad a la hora de incurrir en un nuevo proyecto.

OPINIÓN se contactó con uno de los luthiers más reconocidos de la ciudad, el dueño y fundador de “Tribel Luthiers”, Jersy Miranda, quien comentó que en la ciudad no existe un lugar donde uno pueda formarse en la lutheria y que la mayoría de los que incursionan en esta actividad tuvieron un maestro con anterioridad.

“En nuestro país, aún no existe un lugar donde se pueda aprender formalmente la luthería, personalmente aprendí siendo ayudante del luthier Roberto Quispe, que tiene un taller de construcción de guitarras, charangos, vihuelas y otros en Vinto”, comentó Miranda.

De igual manera, el dueño de la primera Clínica de Instrumentos Musicales “Santa Cecilia” y luthier profesional, Víctor Alarcón, aprendió el oficio de su maestro uruguayo Claudio Bondi a quién conoció en su formación como músico profesional.

Alarcón refacciona todo tipo de instrumentos, pero su especialidad son los instrumentos de cuerda y, al igual que Miranda, recibió a muchas personas interesadas en sus servicios desde que empezó la pandemia.

Una particularidad de Alarcón es que, para el luthier, cada instrumento es un paciente y es atendido como tal. Incluso el músico cuenta con una ambulancia lista para trasladar “pacientes” hasta la clínica para su posterior “cirugía”.

CREATIVIDAD E INSTRUMENTOS RAROS

Comúnmente, los luthiers confeccionan instrumentos acústicos y convencionales como guitarras clásicas, charangos, entre otros.

Desde “Tribel Luthiers” se inició con la construcción y confección de instrumentos eléctricos con la intención de generar un nicho en el mercado local, lo que atrajo a diversos músicos de distintos géneros.

“Lo que nos diferencia en nuestra ciudad es que decidimos construir solo instrumentos eléctricos, guitarras y bajos, justamente porque no había nadie más en ese nicho de trabajo, el mercado no existía, tuvimos que crearlo, tuvimos que cambiar la mentalidad de los músicos, que piensan que un instrumento eléctrico tiene que ser hecho con cierto tipo de madera o cierto tipo de construcción”, dijo Miranda.

De igual manera, Alarcón también se especializa en la construcción y confección de guitarras y bajos electroacústicos, aunque, va un poco más allá y trata con instrumentos de viento, teclados, etc.

Un aspecto interesante y desafiante para los luthiers es cuando los pedidos o las refacciones involucran a instrumentos extraños y particulares. Por ejemplo, el maestro Alarcón cuenta que el trabajo más desafiante que tuvo fue la refacción de acordeones y concertinas. Por su parte, Miranda de Tribel comenta que el instrumento más raro que construyó fue una guitarra microtonal la cual contiene trastes intermedios.