Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 13 de abril de 2024
  • Actualizado 10:59

CERTAMEN DE CUENTO

Ganadores de concurso Crispín Portugal comparten experiencias

José Luis Durán, Isabel Antelo y Jorge León obtuvieron menciones de honor en la segunda versión del evento organizado por la editorial Yerba Mala Cartonera.
Jorge León, Isabel Antelo y José Luis Durán menciones honoríficas del concurso  Crispín Portugal./ CORTESÍA
Jorge León, Isabel Antelo y José Luis Durán menciones honoríficas del concurso Crispín Portugal./ CORTESÍA
Ganadores de concurso Crispín Portugal comparten experiencias

José Luis Durán, Isabel Antelo y Jorge León, merecedores de menciones honoríficas en la segunda versión del Concurso de Cuento Crispín Portugal, comparten sus experiencias en torno a las letras y lo que significa que sus obras sean galardonadas en este certamen.

“Sant Joan” y “Pijamas” son las obras que obtuvieron el primer lugar en el concurso. Ambas fueron escritas por Luis Paz Villa, de 25 años.

MENCIONES Entre los cuentos merecedores de las menciones honoríficas están “El suceso” y “Así fue el final por acá”, de José Luis Durán; “Cuatro plagas” y “Visita en navidad”, de Isabel Antelo; y “La sinfonía del puerco” y “Perspectiva cinematográfica” de Jorge León.

Los tres autores comparten unas breves líneas sobre sus procesos creativos e inspiración en torno a los ‘viajes’ relatados en sus textos.

“Cada cuento tuvo un proceso de creación distinto. En el primer cuento que es La Sinfonía del Puerco fue un sueño que tuve un sábado en la madrugada del año 2021. Desperté todo asustado y sudoroso, me puse de pie y fui directo a la computadora a empezar a escribir todo lo que recordaba del sueño. En un principio el cuento tenía muchos detalles y era bastante extenso, por lo que me vi en la necesidad de acortarlo porque era innecesario algunas partes”, describe Jorge León.

“Tienen historias interesantes. El primero era originalmente una idea para una novela en la que planeaba explorar la degeneración progresiva de un orfanato de niños a medida que diversas plagas bíblicas los atacan sin explicación. Al final edité mis ideas originales hasta convertirlas en un cuento corto, supongo que no tuve el corazón de desarrollar una idea tan cruel más a fondo. El segundo es un cuento que escribí a partir de una vaga idea que me dio un tío muy cercano. Me divertía la idea de que un fantasma acose a una gran familia, pero finalmente resulte siendo parte de ella y se sume a la alegría de una fiesta familiar, como es la navidad. Ninguno de los dos ha tenido demasiada edición, son cuentos impulso, escritos de un solo”, señala Isabel Antelo.

“Recuerdo comenzar a escribir ambos cuentos el año 2019, cuando aún vivía en Villa San Antonio y la vida era bastante violenta. Ese tiempo conseguí una bella edición que tenía tres novelas de Willian Hope Hodgson a la que me volví casi adicto, sin pararla de leer ni un segundo y que tendría cierta influencia en los cuentos que escribí esa época. El segundo cuento Así fue el final por acá iba a consistir en el fatalismo que hay en las villas de La Paz y cómo se expresa esto ante el fin del mundo. Lo trabajé bastante. Dando vueltas y vueltas a varios apuntes que escribía. La primera versión tenía alrededor de 25 páginas, describiendo incluso un pequeño viaje del narrador por un edificio olor a pólvora en donde estaba su amada. Al final, el cuento se acortó bastante, no quería perder el miedo por lo apocalíptico y quedó en el resultado final que presenté”, apunta José Luis Durán.