PASIÓN Y LETRAS
Gabriel Iriarte: vivir, acompañar y crear mundos desde la narración
Después de nueve años, Gabriel Iriarte Rico vuelve a la escena de la narración oral con ‘El Ipsis’, una historia que tuvo su primer estreno el 1 de noviembre en la Alianza Francesa de Cochabamba y que, por el cariñoso recibimiento y alta demanda del público, habilitó su segunda fecha de estreno este 8 de noviembre a las 19:50 en el mismo espacio.
“Dicen por ahí que voy a volver a contar. ¡Qué nervios! Pero sobre todo que alegría de volver a hacer el ejercicio de entender y contar. Vuelvo a contar porque necesito hacerlo, porque creo que nadie cuenta esto que tengo que decir y que necesito entender. Creo que será bueno vernos, no sé cuando volveré a contar después, pero esta vez voy a volver a contar”, anuncia Iriarte desde el portal web ‘La Máquina de Leer’.
EL NARRADOR REGRESA ‘Gabo’, como es conocido por sus colegas, estudiantes y el público que disfrutó de alguna de sus obras de teatro y cuentacuentos, es narrador oral, gestor cultural, docente universitario y comunicador social. Su pasión por la investigación de la lectura y la creación de historias le hizo crear el proyecto ‘La Máquina de Leer’, un espacio que busca conocer, investigar y crear con la lectura que desde su portal web de bienvenida señala “Nos interesa la belleza del mundo creativo, del mundo leído. La ‘Máquina’ eres tú. La palabra escrita u oral es la luz del conocimiento en el universo”. El mismo se encuentra como www.lamaquinadeleer.com
Sin embargo, el origen de su trabajo en las letras se remonta a la infancia, cuando descubrió su pasión por leer todo tipo de historias, especialmente de ficción e imaginar nuevos finales para libros y películas. Años más tarde, afianzó dicha pasión estudiando Comunicación Social y haciendo una maestría en Gestión Cultural en Bélgica.
“La Máquina de Leer nació como un proyecto para la tesis de mi maestría, pero luego, y esta ya es una vieja anécdota, viajé a Francia y una noche un amigo me llevó a la casa de una persona que era narrador oral profesional. Fue algo bastante jovial con gente tocando música y cantando hasta que el narrador contó una historia muy clásica de fantasía medieval que me encantó porque me llevó fácilmente por varios lugares a través de las palabras y eso hizo que cambie el enfoque de mi trabajo”, cuenta Gabo.
Luego de esa experiencia, estudió un año de formación profesional en narración oral en Bruselas a la par de concluir su maestría y comenzó a contar sus propias historias primero en francés y luego en español al volver a Cochabamba. En este proceso todavía seguía definiendo su estilo estético, pero tenía claro que el contenido de sus narraciones siempre se inclinaría por la circularidad del tiempo.
EL IPSIS Gabo señala que la pausa de nueve años de contar historias se dio de forma natural por priorizar el nacimiento de sus hijas y porque ‘El Ipsis’ no terminaba de tomar la forma que él quería. No obstante, fue desarrollando su narrativa mientras continuaba presentando obras de teatro y trabajando con ‘La Máquina de Leer’ en todos estos años.
“Ahora que mis hijas son un poco más grandes, me propuse que este año sí o sí presentaría la obra, porque además fue resultado de un montón de cosas que pasaron en mi vida y porque contar historias cuando la vida en general parece complicada, especialmente con problemas que se tiene ahora en el país que le cortan a una persona lo que quiere construir, esta narrativa trata de buscarle un sentido a seguir haciendo lo que hacemos, destaca.
Según cuenta, el proceso de maduración y conclusión de la obra fue complejo por el trasfondo que se le quiso dar a su narrativa porque “la narración oral te lleva a un lugar específico del aquí y ahora, pero también hacia las emociones desde la visualización de imágenes de momentos cuyas transformaciones lleven a un trasfondo al narrador y su público a reflejar sus propias emociones e ideas. Ahí quiero ir y eso es lo que trato de hacer con El Ipsis”, afirma.
MUTUA COMPAÑÍA Ambas presentaciones de la obra son especiales para Gabo porque representan un encuentro cercano y vulnerable con el público.
“Lo más lindo de contar una historia es que te expones totalmente como persona y cuentas algo que te importa. Esa sensación de estar acompañado, de compartir y de encontrar compañía entre los que están ahí y ser tú quien los acompañe a ellos a través de una historia es algo bello y a eso aspiro”, destaca.
Tras concluir la segunda presentación, Iriarte se prepara para otro encuentro narrativo con estudiantes de la Universidad Católica Boliviana de Cochabamba, planea presentaciones de ‘El Ipsis’ en La Paz, Santa Cruz y Sucre en 2025 y hace énfasis en que sus proyectos futuros llegarán con el tiempo para evitar caer en la hiperproductividad de tener que producir inmediatamente.
“Me encanta la idea de que llegue pronto otra historia y creo que en algún momento lo hará cuando sea su tiempo. Me gusta vivir ese proceso de maduración de la narrativa porque existen muchos niveles de lectura y posibilidades de ser entendida e interpretada”, manifiesta.
LA MÁQUINA DE LEER Sobre el proyecto ‘La Máquina de Leer’, Gabo señala que continuará siendo un espacio de desarrollo de herramientas para incentivar la lectura de manera personalizada y creativa.
“Me gustaría que este sitio explote más su potencial de alcance para promover las actividades de narraciones orales, lectura e investigaciones sobre mecanismos de lo narrativo. Esto ya es algo más académico pero me encantaría abordarlo porque tiene que ver con entender nuestra relación con aquellas cosas que nos fascinan y vuelan la cabeza a partir de leer, escuchar historias y encontrarnos entre personas”, asevera.