Filme argentino gana premio en Valladolid
La película "El ciudadano ilustre", de los argentinos Gastón Duprat y Mariano Cohn, logró ayer el segundo premio, la Espiga de Plata, en el festival de cine de Valladolid (centro de España).
La Espiga de Oro fue para "La pazza giogia", del director italiano Paolo Virzì, en esta edición 2016 de la Semana Internacional de Cine (Seminci), que se celebra anualmente en la ciudad castellana de Valladolid.
El trabajo interpretativo de Naomi Nero en la película "Mae só há uma", de la directora brasileña Anna Muylaert, logró el galardón al mejor actor.
Las actrices italianas Valeria Bruni-Tedeschi y Micaela Ramazzotti consiguieron este reconocimiento entre las mujeres protagonistas por su papel en "La pazza gioia".
El premio Miguel Delibes (dedicado al fallecido e ilustre escritor vallisoletano) también recayó en el filme argentino "El ciudadano ilustre", según el fallo del jurado internacional integrado por seis expertos del mundo del cine y presidido por el productor francés Marc Baschet. Otro de los principales premios entregados fue al de mejor director, otorgado a Anna Muylaert por "Mae só há uma", tanto por su manejo de la elipsis como por el cuidado expositivo desplegado en su largometraje", según ha justificado el jurado.
El premio al Mejor Nuevo Director fue para el egipcio Mohamed Diab y su película "Eshtebak", una fábula política relacionada con el golpe de Estado contra el presidente Morsi.
Los cortometrajes premiados fueron Cheimaphobia, del español Daniel Sánchez Arévalo, y "Il Silenzio", de los directores iraníes Farnoosh Samadi y Ali Asgari, que se han alzado con la Espiga de Oro, mientras que el corto "How long, not long", de los suecos Michelle Kranot y Uri Kranot, logró la Espiga de Plata.
PELÍCULA La cinta argentina “El ciudadano ilustre” cuenta una historia de ficción sobre Daniel Montovani, un escritor argentino que vive en Europa galardonado con el Nobel de Literatura y que siente que la consecución de este premio es la consumación de su carrera, por lo que decide regresar al pequeño pueblo argentino que lo vio crecer, en busca de inspiración.
Es allí donde descubre qué poco han cambiado las cosas en su país, y que el acérrimo nacionalismo argentino reniega de su recién nombrado ciudadano ilustre por considerar que ha atentado contra su honor en sus libros. El filme narra la realidad que se vive desde hace al menos 10 años en Argentina, donde la gente tiene una mentalidad tan "destructiva" que se llega a plantear el cuestionar a un Nobel de Literatura, "aunque nunca lo tuvo, pues los suecos se lo negaron al gran Borges, aunque él estaba por encima de esos reconocimientos", ha referido Duprat, uno de los directores del filme.
El actor Óscar Martínez encarna al protagonista, un escritor cosmopolita cómodamente afincado en Barcelona, que desgarra al espectador con sus palabras y actos, no exentos de una nota humorística.