Ex presidenta Gueiler espera que nunca más se produzca un golpe de Estado
09 de julio de 2009 (20:37 h.)
La Paz/ANF.- La ex presidenta de la República, Lidia Gueiler Tejada, cuyo gobierno fue interrumpido a causa del golpe de Estado del general Luis García Meza, pidió, este jueves, a las Fuerzas Armadas, políticos y población en general preservar la democracia y el estado de derecho para que nunca más se produzca un golpe de Estado en Bolivia.
Gueiler Tejada, quien asumió el poder en noviembre 1979 y fue derrocada el 17 de julio de 1980, dijo que prefiere guardar en su memoria los momentos trágicos que vivió junto a su familia y sus colaboradores cuando los militares liderados por García Meza y el coronel Luis Arce Gómez se apoderaron del poder y cometieron delitos de lesa humanidad.
"Ojalá no haya una situación igual a la que en esa oportunidad me tocó y le tocó vivir al país, porque en realidad eso perjudica al país, perjudica a la gente, a todos, es un perjuicio general que duele demasiado y es preferible guardarlo y no recordarlo", dijo la ex autoridad de Estado.
"La verdad es que realmente cuando uno ha estado en el Gobierno y ha pasado por situaciones difíciles es preferible no recordarlas sino desear que en nuestro país siempre reciba a personas interesantes que tengan la conciencia efectiva del Alto Mando de nuestro país y para generar mujeres y hombres que velen siempre por el provenir de nuestra Bolivia, para que salga adelante", manifestó Gueiler Tejada desde su residencia.
Lidia Gueiler Tejada nació en Cochabamba en 1926, contadora de profesión, quien desde 1948 militó en el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), donde se formó políticamente y destacó como dirigente femenina y de la juventud.
Fue diputada en las legislaturas 1956-1960 y 1960-1964. En 1963 se unió al Partido Revolucionario de Izquierda Nacional (PRIN) fundado por Juan Lechín; militó en él hasta la década del setenta, cuando retornó a su partido de origen, el MNR. Fue exiliada a Santiago de Chile por el gobierno del general Barrientos Ortuño.
Con las elecciones de 1978, en las que no hubo una mayoría absoluta, el Congreso eligió presidente constitucional interino al titular del Senado Guevara Arze, y para la presidencia de la Cámara de Diputados a Lidia Gueiler. El 1 de noviembre de 1979, el coronel Natusch Buch alentó un golpe de Estado reprimiendo la reacción popular en la "Masacre de Todos Santos" en La Paz.
Gueiler, como presidenta de la Cámara de Diputados, tomó parte activa en la búsqueda de una solución. Por lo que el 16 de noviembre de 1979 el Congreso revocó el mandato conferido a Guevara Arze y encomendó el ejercicio de la presidencia de Bolivia a Gueiler Tejada, quien se convirtió en la primera mujer en el ejercicio del mandato de la República.
Golpe de Estado
Su gobierno, de carácter progresista, hizo alianza con el MNR y enfrentó una grave situación económica y tomó medidas impopulares como la devaluación de la moneda, el incremento del precio de los carburantes y ajustes en los precios de transporte y algunos alimentos básicos de la canasta familiar; medidas censuradas por la Central Obrera Boliviana (COB), que convocó una huelga general y bloqueó los caminos.
En respuesta, Gueiler convocó a elecciones para el 30 de junio de 1980, pese a la oposición del Alto Mando de las Fuerzas Armadas. Allí existía un grupo fuerte de oposición que desafiaba el poder civil. Las elecciones se realizaron y, una vez más, no había un candidato con mayoría absoluta; la decisión quedó en manos del Congreso. Sin embargo, 18 días después de las elecciones, el general García Meza encabezó un nefasto golpe de Estado. Lidia Gueiler fue obligada por los militares golpistas a firmar su renuncia a la presidencia. Encontró asilo en la Nunciatura Apostólica, donde permaneció tres meses; después viajó a París.
Con el retorno de la democracia a fines de 1982, fue nombrada embajadora en Colombia por el gobierno de Hernán Siles Zuazo. Durante el cuarto período presidencial de Paz Estenssoro (1985-89) se estableció en Santiago de Chile, distanciada de la función pública. Fue candidata al Senado por Cochabamba con el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).
Gueiler Tejada, quien asumió el poder en noviembre 1979 y fue derrocada el 17 de julio de 1980, dijo que prefiere guardar en su memoria los momentos trágicos que vivió junto a su familia y sus colaboradores cuando los militares liderados por García Meza y el coronel Luis Arce Gómez se apoderaron del poder y cometieron delitos de lesa humanidad.
"Ojalá no haya una situación igual a la que en esa oportunidad me tocó y le tocó vivir al país, porque en realidad eso perjudica al país, perjudica a la gente, a todos, es un perjuicio general que duele demasiado y es preferible guardarlo y no recordarlo", dijo la ex autoridad de Estado.
"La verdad es que realmente cuando uno ha estado en el Gobierno y ha pasado por situaciones difíciles es preferible no recordarlas sino desear que en nuestro país siempre reciba a personas interesantes que tengan la conciencia efectiva del Alto Mando de nuestro país y para generar mujeres y hombres que velen siempre por el provenir de nuestra Bolivia, para que salga adelante", manifestó Gueiler Tejada desde su residencia.
Lidia Gueiler Tejada nació en Cochabamba en 1926, contadora de profesión, quien desde 1948 militó en el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), donde se formó políticamente y destacó como dirigente femenina y de la juventud.
Fue diputada en las legislaturas 1956-1960 y 1960-1964. En 1963 se unió al Partido Revolucionario de Izquierda Nacional (PRIN) fundado por Juan Lechín; militó en él hasta la década del setenta, cuando retornó a su partido de origen, el MNR. Fue exiliada a Santiago de Chile por el gobierno del general Barrientos Ortuño.
Con las elecciones de 1978, en las que no hubo una mayoría absoluta, el Congreso eligió presidente constitucional interino al titular del Senado Guevara Arze, y para la presidencia de la Cámara de Diputados a Lidia Gueiler. El 1 de noviembre de 1979, el coronel Natusch Buch alentó un golpe de Estado reprimiendo la reacción popular en la "Masacre de Todos Santos" en La Paz.
Gueiler, como presidenta de la Cámara de Diputados, tomó parte activa en la búsqueda de una solución. Por lo que el 16 de noviembre de 1979 el Congreso revocó el mandato conferido a Guevara Arze y encomendó el ejercicio de la presidencia de Bolivia a Gueiler Tejada, quien se convirtió en la primera mujer en el ejercicio del mandato de la República.
Golpe de Estado
Su gobierno, de carácter progresista, hizo alianza con el MNR y enfrentó una grave situación económica y tomó medidas impopulares como la devaluación de la moneda, el incremento del precio de los carburantes y ajustes en los precios de transporte y algunos alimentos básicos de la canasta familiar; medidas censuradas por la Central Obrera Boliviana (COB), que convocó una huelga general y bloqueó los caminos.
En respuesta, Gueiler convocó a elecciones para el 30 de junio de 1980, pese a la oposición del Alto Mando de las Fuerzas Armadas. Allí existía un grupo fuerte de oposición que desafiaba el poder civil. Las elecciones se realizaron y, una vez más, no había un candidato con mayoría absoluta; la decisión quedó en manos del Congreso. Sin embargo, 18 días después de las elecciones, el general García Meza encabezó un nefasto golpe de Estado. Lidia Gueiler fue obligada por los militares golpistas a firmar su renuncia a la presidencia. Encontró asilo en la Nunciatura Apostólica, donde permaneció tres meses; después viajó a París.
Con el retorno de la democracia a fines de 1982, fue nombrada embajadora en Colombia por el gobierno de Hernán Siles Zuazo. Durante el cuarto período presidencial de Paz Estenssoro (1985-89) se estableció en Santiago de Chile, distanciada de la función pública. Fue candidata al Senado por Cochabamba con el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).