Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 23 de abril de 2024
  • Actualizado 14:17

Escritores reclaman plan nacional de lectura en unidades educativas

El expresidente de la Cámara del Libro René Rivera denunció la falta de apoyo e incentivos económicos para la producción literaria en Bolivia.

Representantes elegidos en el I Congreso Nacional de Escritores de Bolivia./ CORTESÍA
Representantes elegidos en el I Congreso Nacional de Escritores de Bolivia./ CORTESÍA
Escritores reclaman plan nacional de lectura en unidades educativas

La Sociedad Boliviana de Escritores reclama el diseño de un plan nacional de lectura para su aplicación en unidades educativas a nivel nacional.

Esta fue una de las principales conclusiones del Congreso realizado el 29 y 30 de julio en la ciudad de Cochabamba, evento del cual participaron cerca de 200 representantes de la literatura boliviana. El encuentro fue organizado por la Sociedad de Escritores de Bolivia (Sodesbo).

Los asistentes reclamaron que el país no cuente con un plan nacional de lectura diseñado para su aplicación en las distintas unidades educativas, para fomentar dicho hábito y el de la escritura.

"A nivel de sistema educativo, estudiamos en colegios donde los profesores dan a leer novelas clásicas. ¿Por qué?, porque Bolivia es el único país que no tiene un plan nacional de lectura. Entonces, la población ¿en base a qué lee? El profesor, muchas veces, en lugar de incentivar perjudica. Me llama la atención que haya buenos lectores, pese a (este punto). Muchas veces la lectura impositiva es una lectura que no motiva", explicó René Rivera, escritor y docente, elegido el fin de semana como presidente de la Sociedad de Escritores de Bolivia.

Rivera destacó que muchos otros países de la región aplican incluso su tercer plan nacional de lectura.

Señaló el hecho como uno de los factores que impiden que Bolivia genere 'literatura de exportación' y, peor aún, fomente los hábitos de lectura y escritura.

PROPUESTAS

En el Congreso, evento en el cual René Aguilera Fierro fue elegido vicepresidente de dicha Sociedad, se compartieron otras propuestas para ayudar a mejorar la situación de Bolivia en el ámbito de la literatura.

Rivera explicó que es importante integrar y articular a los escritores, incluyendo aquellos que realizan publicaciones sin editoriales, esto incluye a distintas agrupaciones, federaciones y autores independientes.

Mencionó la importancia de la carnetización, a tiempo de denunciar que el oficio no es reconocido por instancias como el Servicio General de Identificación Personal (Segip), en la cual los escritores no pueden registrarse como tales.

Se refirió a la importancia de los concursos y premios de literatura a nivel local y nacional, como base del fomento a la producción de obras de autores bolivianos, pues varios certámenes que llegaron a ser tradicionales en el pasado fueron suspendidos alegando falta de fondos.

"Se ha visto la necesidad de que haya una mayor cantidad de premios literarios, se concentran en La Paz, con el Franz Tamayo; en Cochabamba, con el premio que sacó la Gobernación; los premios de la Alcaldía, que cada vez el monto es menor; y en Santa Cruz, que sacaron un premio de poesía, con motivos muy regionalizados. Ya no hay premios importantes en Bolivia, como el Guttentag, el premio nacional Alfaguara, de poesía Yolanda Bedregal. No hay sustento económico para llevar adelante estos premios", manifestó.

LEY DEL LIBRO

Rivera lamentó que pasaran 10 años desde la aprobación de la Ley del Libro (23 de abril de 2013) que establece el apoyo institucional al ámbito literario y la conformación de un comité plurinacional del libro y la lectura, mismo que quedó 'disuelto y olvidado’.

"Se deshizo porque el (entonces) presidente hizo algunos malos manejos, según lo acusaron, el Ministerio de Culturas quería estar la cabeza pero no asistió y también se salió. Es decir, este comité, 5 años lo dirigía el Ministerio de Educación, 5 años el de Culturas y ninguno de los dos se acordó. En 10 años no se hizo nada", denunció, a tiempo de mencionar que instancias municipales y estatales no cumplieron con el apoyo que debieron prestar al desarrollo literario del país en el marco de esta ley.