Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 28 de octubre de 2021
  • Actualizado 14:22

Despiden a la “hija predilecta de Uyuni” con capilla ardiente; crece lista de artistas victimas de COVID-19

En La Paz, instalaron una ceremonia en homenaje a la cantautora Luisa Molina, quien falleció la madrugada de ayer. Su deceso se suma a otras personalidades del arte que perdieron la batalla ante el virus.

La cantautora Luisa Molina, fundadora del Grupo Femenino Bolivia. ARCHIVO
La cantautora Luisa Molina, fundadora del Grupo Femenino Bolivia. ARCHIVO
Despiden a la “hija predilecta de Uyuni” con capilla ardiente; crece lista de artistas victimas de COVID-19

En silencio, con decenas de fotografías de sus mejores épocas, la luz de las velas acompañando el momento y la canción “Me recordarás” como fondo emotivo, dedicaron ayer una capilla ardiente en honor a la cantautora potosina Luisa Molina, la artista que fue considerada como “hija de Uyuni”, pues allí nació y supo representar a esa ciudad a punta de talento y carisma. La Secretaría Municipal de Culturas paceña impulsó la ceremonia y la llevó adelante en el Salón Rojo del Teatro Municipal Alberto Saavedra Pérez.

Luisa no consiguió vencer la batalla ante las complicaciones de COVID-19, enfermedad que la mantuvo en terapia intensiva en los últimos días en el hospital de Cotahuma, La Paz. Falleció la madrugada de ayer, tras plasmar un legado vinculado con el folclore nacional y marcar un estilo distinto, con su sello particular, su timbre de voz y composiciones.

“Hacer música también es hacer patria”, apoyaba fervientemente la potosina, convencida de su pasión por la música y también la actuación. De hecho, tan grande fue su gusto por la música, que cuando era niña y la profesora le ponía obstáculos para que ella pudiera brillar en las horas cívicas, Luisa insistía. Hasta que lo logró.

“De niñita me rogaba a los profesores para cantar y actuar en horas cívicas, pero siempre me postergaban”, recordó en una entrevista con Unitel.

Fundó el Grupo Femenina Bolivia y fue la primera voz desde 1983 hasta 1989, año en que decidió volverse solista. En sus inicios, obtuvo el primer lugar en el Tercer Festival de La Canción Boliviana del Sur y luego formó parte del Ballet Folclórico Nacional de Bolivia. Esa fue su puerta hacia el mundo artístico.

También fue gimnasta. Incluso, llegó a prepararse para competir en los Bolivarianos. Sin embargo, las lesiones la apartaron del deporte. “Tenía que bajar en barras asimétricas. Caí con tan mala suerte, entre colchoneta y colchoneta, sobre el brazo”.

Decenas de personalidades e instituciones del ambiente le dedicaron palabras de homenaje tras su adiós. El Ministerio de Educación expresó sus condolencias, del mismo modo que el presidente Luis Arce.

Verónica Pavéz, hija de la cantautora, compungida por la pérdida, escribió algunas líneas en honor a su madre, en la cuenta que Luisa solía utilizar en el Facebook. “Querida Bolivia, les agradezco todo el amor y el apoyo que le dieron a mi madrecita y a la familia Molina. Mi madrecita está ahora cantando en el cielo junto a su hermano Jacobo. Les pido, por favor, que eleven oraciones para que mi madrecita vuele alto, muy alto. Les pido, por favor, que en estos momentos difíciles para mi hermano, mi familia y mi persona nos den espacio para poder coordinar todo lo que requiere esta situación, para llorar y asimilar lo que está sucediendo. Gracias por entender y por su apoyo”.

VÍCTIMAS DE COVID-19

Con el deceso de Luisa, son más los artistas bolivianos que han muerto por el virus o se encuentran luchando contra él. Willy García, líder de Los Puntos, los hermanos Gustavo y Javier Gutiérrez, integrantes de la agrupación Kala Marka; el conocido contrabajista y director de la Orquesta Sinfónica Juvenil Randolph Ríos, el guitarrista Juan Carlos Ríos, Aníbal Acuña, primera voz de los Cantores Camargueños; y Franz Sasamoto han sido algunos de los que perecieron en la pandemia.

García falleció en julio de 2020, luego de que su situación de salud se viera comprometida. Buscaban plasma hiperinmune para tratarlo. Los hermanos Gutiérrez, de Kala Marka, motivaron que Bolivia se vistiera de luto, también en julio de 2020. El líder del grupo, Hugo, agradeció a los seguidores y confesó el duro momento para la familia, que también había perdido a su madre.

El maestro Ríos se marchó en enero de 2021, después de también pelear contra el virus. Fue muy querido y admirado por quienes han sido testigos de su carrera.

La pandemia ha puesto en evidencia las necesidades del rubro, que no cuenta con seguro y ha transitado el confinamiento con la obligación de reinventarse y adaptarse a las redes sociales para continuar ofreciendo su arte.

Otros han enfermado este año. Es el caso de cuatro integrantes de Amaru. Rolando Siles y Eduardo Taborga han sido los más afectados. Su situación motivo que se impulsaran iniciativas de ayuda en el Facebook.

BUENA NOTICIA

El cruceño Piraí Vaca venció al virus. Dio la gran noticia ayer, a través del medio virtual. “Llegué a casa, a aquella que reside en mi ser. A aquellos que me leyeron, les agradezco mucho sus minutos. No fue mi intención preocuparlos. Mi intención fue dejar algo que contraste con la superficialidad que a veces nos inunda”.

El 17 de este mes, el crack de las seis cuerdas había comentado sobre su estado. “Pasan los días y a pesar de la medicación, mi situación empeora. El daño en el pulmón avanza y no dejo de sudar, afiebrado. Me empiezo a preocupar”.