Convierten plazas y parques en animadas bibliotecas infantiles
Desde hace tres sábados, diez plazas de la ciudad se han convertido en bibliotecas infantiles móviles, gracias a la campaña “Libros en las plazas” que, impulsada por la Biblioteca Thuruchapitas, se llevará a cabo todos los sábados, incluso los de mayo, de 9:00 a 11:00 horas de la mañana.
Alrededor de 600 niños, adolescentes y hasta adultos de diversas edades ya han sido parte de esta campaña, efectuada por voluntarios de la señalada Biblioteca, con el apoyo de la fundación japonesa Yamada Fund y el IBBY – Bolivia.
El emprendimiento, al que pueden acceder todos de manera gratuita, consiste en el incentivo de la lectura de textos de literatura infantil y científica para menores, que es amenizada por grupos teatrales y de otras artes escénicas.
La responsable de Thuruchapitas, la escritora Gaby Vallejo, señaló que “Libros en las plazas” cuenta con cerca de 400 títulos, que son distribuidos de forma equitativa en los espacios públicos.
Entre las obras, figuran libros de narrativa y poesía infantil, de autores bolivianos como Rosalba Guzmán, Velia Calvimontes e Isabel Mesa, además de obras de literatos del exterior, como Antonio Skarmeta, Lygia Bojunga Nunes y María Machado, entre otros textos de ciencia para niños, ilustrados de manera atractiva.
“Queremos ofrecer variedad de libros a los niños, todos los textos son muy cortos y pueden ser leídos en 10 minutos a cuarto de hora. Son libros que no se consiguen fácilmente en nuestro medio. Hay libertad de elegir un tema, de estar cuanto uno quiere, es una experiencia novedosa”, dijo Vallejo.
La iniciativa, ya desarrollada exitosamente hace cuatro años, comenzó en meses pasados, con un taller para medio centenar de animadores, la mitad de los cuáles es de los últimos cursos de secundaria de diferentes unidades educativas de la ciudad.
Posteriormente, se invitó a estudiantes de diversos niveles para que sean beneficiarios de la campaña, a la que también se invitó a escritoras nacionales para que lean sus trabajos a los menores, aunque los interesados también llegan a ser sus padres y ocasionales transeúntes de los espacios públicos.
“Lo primero que los niños logran con la lectura –señaló Vallejo- es soñar, trasladarse imaginariamente a otro mundo. Y ahí hay un vocabulario nuevo, una visión de un mundo distinto. Hay impactos porque los libros para niños son llenos de aventuras, de riesgos, de vergüenzas, de emociones, de chistes. Y eso les ayuda a formar ese mundo tan hermoso que tiene todo ser humano que es el de la emoción. Y la emoción a su vez le puede ayudar a buscar un nuevo libro, un nuevo vocabulario, una nueva situación, un mundo siempre abierto”.
Las plazas elegidas para la lectura son: La Torre, Colón, Marcelo Quiroga, Busch, Sucre, Quintanilla, Abraham Lincoln, del Maestro, Cobija y Excombatientes.