Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 19 de junio de 2024
  • Actualizado 00:15

Cecilia Lanza reescribe historia de la dictadura desde la mirada de su padre

La escritora y periodista presentará esta crónica periodística en Cochabamba, este martes 12 de septiembre en la biblioteca de la Fundación Simón I. Patiño, a las 19:00.
La periodista y escritora Cecilia Lanza Lobo./ MARCO ANTONIO GUZMÁN
La periodista y escritora Cecilia Lanza Lobo./ MARCO ANTONIO GUZMÁN
Cecilia Lanza reescribe historia de la dictadura desde la mirada de su padre

“El color de las ovejas negras”, lejos de ser un recuento de hechos que relatan uno de los periodos trágicos de la historia boliviana, reescribe el pasaje histórico de la dictadura de Luis García Meza, desde la mirada del padre de la autora, Emilio Lanza, un disidente del Gobierno de facto de ese entonces.

La periodista Cecilia Lanza Lobo escribe esta historia, nuevamente, luego de haberlo hecho desde hace casi 30 años, a través de un rescate de su propia historia familiar, escuchando, investigando y revalorizando las anécdotas de su padre; dramatizando así un conflicto de la historia nacional que, a su vez, también fue familiar.

P.- Cecilia visita su natal Cochabamba, esta vez para presentar su libro “El color de las ovejas negras”.

R.- Sucede aquí, por eso tiene un sentido muy especial presentar el libro ahora en Cochabamba después de haber recorrido Santa Cruz y Sucre. Sin embargo, tiene varios espacios y ciudades como La Paz, Quito, Washington y otros como escenarios de la historia, pero el evento central sucede aquí. Cuando en mayo de 1981 se producen dos alzamientos en el CITE de Cochabamba al mando del coronel Emilio Lanza contra la dictadura de Luis García Meza, “fracasa” porque no prospera, porque era muy difícil atravesar ese muro que rodeaba a semejante presidente.

P.- ¿Qué hace que el libro tenga contenido singular, a pesar de reescribir de este periodo histórico?

R.- Lo que yo hago ahora es contarla (la historia) desde las entrañas mismas que son mi historia personal familiar, por lo tanto desde las propias Fuerzas Armadas porque mi papá, que era quien lideró esos 2 alzamientos, era militar y había sido parte de ese golpe de Estado que sucedió en 1980 cuando todas las FFAA participan de ese golpe. En aquel entonces, mi papá estaba como comandante del Regimiento Chichas, en Tupiza.

“Ovejas negras” somos todos, dependiendo del momento de nuestra historia y del contexto. Es como una metáfora, porque (en la historia) hay todo lo negado.

Esta historia contiene dos líneas paralelas que son, por un lado, los hechos históricos, y por otro la historia familiar. Las dos historias van entretejidas y lo personal es una metáfora, que la conduce mi hermano, con quien en ese entonces éramos unos niños.

P.- Háblenos sobre el tratamiento que se da a los personajes en la historia, siendo los mismos uniformados que macaron la historia del país.

R.- Otro elemento que enriquece la historia es narrar a los personajes en términos más literarios con esa complejidad. El propio Arce Gómez, Luis García Meza, que son los malos de esa historia o las verdaderas “ovejas negras”, pero al mismo tiempo con una riqueza en términos narrativos y como personajes literarios.

En el libro se revelan facetas de algunos personajes de la historia que no son conocidas. Es el caso del coronel Vildoso, que ha pasado a la historia como demócrata. Cuento varios episodios de esa historia en la cual se lo ve como defensor de esa dictadura, muy vinculado a GarcÍa Meza, pero cumpliendo un rol penoso para la historia respecto a los rebeldes del CITE y de la Escuela de Estado Mayor (ESEM).

Otro ejemplo es el de Víctor Paz Estenssoro que hace posible el retorno de los militares al Gobierno porque después de la Revolución del 52 se acordó la alternancia en el Gobierno entre Paz y Siles, incumple Paz Estenssoro y nombra como vicepresidente a Barrientos y él lo golpea.

P.- Por lo general, la historia se cuenta de forma estrictamente cronológica y, muchas veces sin rescatar detalles como los que se comparten en “El color de las ovejas negras”. ¿Considera que este es un elemento enriquecedor?

R.- Soy partidaria del rescate de la memoria, opero en el sentido más hondo. Si nos detenemos en la profundidad de la palabra, podemos hasta modificar la historia, comprender y reconocer, pero además reconocer a nuestros abuelos, bisabuelos, papás y lo que han hecho, cambia la historia. Y este libro es eso.

Todos tenemos una historia que contar y nuestra familia también, entonces hay que preguntar y escucharles, porque esta historia hubiera pasado como una simple anécdota o nada, porque la contaba mi papá en la casa de sus amigos y él era un gran contador de historias 

Él era huérfano, su madre murió cuando él nació. Lo metieron a la escuela militar siendo niño, su papá se casó luego con otra señora que era parte de la oligarquía, pero él se casó con una cochabambina de sangre marrón, una quillacolleña.

P.- ¿Hay alguna anécdota o pasaje de su vida que se encuentre entre las páginas de este libro o en el proceso?

R.- Para escribir este libro lo he buscado al “comunista” (Humberto Ortiz, apodado así por sus ideales, en Tupiza, mientras Lanza vivía allí con su familia)

Era enemigo de mi papá. Con él nos hemos juntado, porque hemos rearmado esta historia con don Humberto, que me dio miedo porque lo he visto después de 35 años. Le dije: “don Humberto, yo soy hija de Emilio Lanza, que lo ha tenido preso”, porque a don Humberto el día del golpe lo metieron preso también, como a varios comunistas.

Para el encuentro, estaba nerviosa y hablé por teléfono, era el enemigo de mi papa y además un hombre que siempre contó una historia gris de él. Porque en el cuartel asesinaron a Juan de Dios Aramayo, y según don Humberto, él asegura hasta el día de hoy que lo habían asesinado en el regimiento Chichas de Tupiza.

(Si pudiera completar esta historia) Hubiera querido que los autores de las desapariciones de la dictadura, no solo Marcelo Quiroga, sino Juan Carlos Flores Bedregal, Gualberto Vega y Juan de Dios Aramayo, (entre otros).