‘Batman Forever’: se apaga la luz de Val Kilmer
El querido actor de Hollywood, intérprete de ‘Top Gun’ y ‘Batman Forever’ falleció ayer a los 65 años de edad a raíz de una complicación por neumonía.
El popular actor estadounidense Val Kilmer, conocido por sus papeles en ‘Batman Forever’ y ‘Top Gun’, falleció el 1 de abril a los 65 años de edad en un hospital de Los Ángeles, tras complicaciones causadas por un padecimiento de neumonía.
La noticia fue confirmada por su hija Mercedes en un comunicado para los medios estadounidenses, donde también mencionó que su padre había sido diagnosticado con cáncer de garganta en 2014 y que, tras recuperarse, nunca había vuelto a recuperar su salud completamente.
En una caótica ciudad de Hollywood de los 80 que acentuaba cada vez más su título como epicentro de la industria cinematográfica mundial, Kilmer saltó a la fama con la película ‘Top Secret’, pero fue su rol como Iceman en ‘Top Gun’, junto a Tom Cruise, lo que catapultó su carrera y le permitió al mundo disfrutar de un talento fresco y versátil en el género de acción y drama.
El también intérprete de Jim Morrison en ‘The Doors’ destacó delante y tras de cámaras por su personalidad enigmática y desafiante pero carismática, con la que se ganó el corazón de las jóvenes de la época.
PESAR
Tras conocerse la noticia sobre su fallecimiento, figuras de la industria expresaron su pesar y rindieron homenaje al actor en redes sociales.
La última aparición pública de Kilmer fue en febrero de este año, donde desde sus redes sociales compartió fotos y videos usando su icónica máscara de Batman, rindiendo homenaje a dicho personaje de DC Comics.
Entre sus últimos proyectos en el cine, luego de superar el cáncer, tuvo su participación, nuevamente, como Iceman en la cinta ‘Top Gun: Maverick’ de 2021, utilizando tecnología para recrear su voz debido a las secuelas de la enfermedad.
Ese mismo año, se estrenó el documental ‘Val’, centrado en su vida y carrera con compilaciones grabadas por el propio actor y narradas por su hijo Jack Kilmer.
Después de su retiro, Kilman se apartó de los focos de Hollywood estableciéndose en un rancho en Nuevo México, donde se dedicó a la pintura y la producción de programas teatrales para escuelas locales.