Arturo Carrera presenta al poeta más grande de América
23 de abril de 2009 (19:06 h.)
Madrid/EFE
El poeta es un hombre peligroso porque es la conciencia de la felicidad perdida. Eso dice el argentino Arturo Carrera citando a su "maestro" y compatriota Juan Laurentino OrtÃz, ´Juanele´ (1886-1978), "el más grande poeta de Latinoamérica pero aún desconocido".
Arturo Carrera ha viajado desde Buenos Aires hasta Madrid para participar hoy en el ciclo "De poeta a poeta", organizado por Caixa-Forum, con una conferencia que ha titulado "Juan L. OrtÃz: un rÃo o la visita que lo exhala".
Carrera, poeta prolÃfico como su maestro, explicó a Efe lo que ha significado OrtÃz en su vida y en su carrera literaria: "alguien a quien siempre volvemos, una persona cercana a través de la lectura".
Juan L. OrtÃz, un hombre que prefirió vivir "alejado del mundanal ruido", que llamaba "alacrana" a la gente de la gran ciudad, fue un poeta que trabajó en algo que él llamaba "la prueba de la soledad en el paisaje".
Asà lo cuenta Arturo Carrera y explica que se trataba de "enfrentar la propia escritura a las cosas que están solas, al paisaje".
"Porque si bien es importante relacionarse con las personas, con los amigos, con las cosas, y extraer de ellos y de ellas crÃticas, objeciones o aplausos, es más importante exponer lo que uno escribe a la resonancia que tienen las cosas en sà mismas en el paisaje", dijo.
De este modo ve Arturo Carrera el trabajo de ´Juanele´, "un poeta de la soledad en el sentido mas puro y metafÃsico del termino, porque registra lo misterioso de la vida".
La obra de OrtÃz, que empezó siendo un poeta de minorÃas y hoy es muy conocido, fue publicada por primera vez en tres volúmenes con el tÃtulo "En el aura del sauce".
Para su conferencia de Madrid, Carrera preparó un relato basado "en lo que los amigos me dijeron cuando volvÃan de visitar al poeta: gente que contaba cosas de ´Juanele´ que no aparecÃan en sus escritos; su relación con los animales, con las plantas, con la naturaleza como él la entendÃa".
Para dar un ejemplo de la obra del "maestro", que parecÃa "un monje chino, que fumaba en boquillas de caña larguÃsimas", Arturo Carrera recuerda que ´Juanele´ escribió poemas "de diferentes horas del dÃa a una misma hierba que crece".
De su obra dice que fue editada y publicada "tardÃamente", cuando el poeta ya estaba "en sus últimos años".
El poeta es un hombre peligroso porque es la conciencia de la felicidad perdida. Eso dice el argentino Arturo Carrera citando a su "maestro" y compatriota Juan Laurentino OrtÃz, ´Juanele´ (1886-1978), "el más grande poeta de Latinoamérica pero aún desconocido".
Arturo Carrera ha viajado desde Buenos Aires hasta Madrid para participar hoy en el ciclo "De poeta a poeta", organizado por Caixa-Forum, con una conferencia que ha titulado "Juan L. OrtÃz: un rÃo o la visita que lo exhala".
Carrera, poeta prolÃfico como su maestro, explicó a Efe lo que ha significado OrtÃz en su vida y en su carrera literaria: "alguien a quien siempre volvemos, una persona cercana a través de la lectura".
Juan L. OrtÃz, un hombre que prefirió vivir "alejado del mundanal ruido", que llamaba "alacrana" a la gente de la gran ciudad, fue un poeta que trabajó en algo que él llamaba "la prueba de la soledad en el paisaje".
Asà lo cuenta Arturo Carrera y explica que se trataba de "enfrentar la propia escritura a las cosas que están solas, al paisaje".
"Porque si bien es importante relacionarse con las personas, con los amigos, con las cosas, y extraer de ellos y de ellas crÃticas, objeciones o aplausos, es más importante exponer lo que uno escribe a la resonancia que tienen las cosas en sà mismas en el paisaje", dijo.
De este modo ve Arturo Carrera el trabajo de ´Juanele´, "un poeta de la soledad en el sentido mas puro y metafÃsico del termino, porque registra lo misterioso de la vida".
La obra de OrtÃz, que empezó siendo un poeta de minorÃas y hoy es muy conocido, fue publicada por primera vez en tres volúmenes con el tÃtulo "En el aura del sauce".
Para su conferencia de Madrid, Carrera preparó un relato basado "en lo que los amigos me dijeron cuando volvÃan de visitar al poeta: gente que contaba cosas de ´Juanele´ que no aparecÃan en sus escritos; su relación con los animales, con las plantas, con la naturaleza como él la entendÃa".
Para dar un ejemplo de la obra del "maestro", que parecÃa "un monje chino, que fumaba en boquillas de caña larguÃsimas", Arturo Carrera recuerda que ´Juanele´ escribió poemas "de diferentes horas del dÃa a una misma hierba que crece".
De su obra dice que fue editada y publicada "tardÃamente", cuando el poeta ya estaba "en sus últimos años".