Almodóvar estrenó su último “capricho”: “Extraña forma de vida”
Una gran ovación cerró la proyección en Cannes, de “Extraña forma de vida”, el cortometraje “capricho” de Pedro Almodóvar, protagonizado por Ethan Hawke y el actor de moda, el chileno Pedro Pascal.
Pese a la ausencia de Pascal (en pleno rodaje de la segunda parte de Gladiador), el corto se mostró en la sección oficial del festival pero fuera de la competición, en una sala llena y con invitados como Catherine Deneuve y Xavier Dolan, que estalló en aplausos cuando aparecieron los créditos.
El corto, rodado con su reconocible estilo preciosista y lleno de detalles, explora la relación de dos cowboys que se complica con un asesinato.
Para el proyecto, el español eligió a Pascal y Hawke porque son física y culturalmente opuestos, algo que era bueno para el filme, y por la buena relación que mantiene con ambos, a los que ya conocía antes de este rodaje.
La historia de “Extraña forma de vida” puede recordar a “Brokeback Mountain”, aunque para Almodóvar son muy diferentes.
Decidió que fuera en inglés, primero porque el western es un género absolutamente estadounidense y además porque quería ejercitarse para cuando haga su primer largo en ese idioma.
“Los dos cortos [‘La voz humana’], y ‘Extraña forma de vida’, además de ser dos caprichos que me he podido permitir y que me ha dado mucho gusto y mucha libertad hacerlos, también eran ensayos para ver cómo me movía en la lengua”, declaró.