PRÓXIMO ESTRENO
Abre preventa para ópera de Casazola escrita por Cergio y 6 dramaturgas
“La Mati es una adolescente de cabellos desordenados, ropa oscura, desgastada e intencionalmente rota, que está incómoda con su lugar en el mundo”. Así es la presentación de la ópera titulada "Matilde: En las ojeras de la noche". Aunque podría parecer la descripción de una colegiala estándar, escrita por su opinante madre, solo establece el tono de lo que vendrá después: la carta de amor que un grupo de talentosos artistas dedica a la figura que la poetisa chuquisaqueña representa para Bolivia.
El libreto fue escrito de manera colectiva por seis escritoras y dramaturgas bolivianas: la premiada autora Magela Baudoin, Ros Amils, Denisse Arancibia, Alba Balderrama, Adriana Lea Plaza y Paola Senseve; quienes articularon el guion con la música de Sergio Prudencio, ganador de un Premio Platino por si trabajo para "Utama".
“Para la composición de mi ópera fue importante el ser humano Matilde antes que su propia creación. No hago citas ni alusiones a canciones o poemas, me apego a Mati, la criatura de las escritoras del libreto, que pusieron en ella el devenir de las inquietudes, credos y tormentos de Matilde”, explica Prudencio.
La protagonista de la ópera es una muchacha que “quiere ser rebelde”, que “lleva la rebeldía a flor de piel” y la ejerce, “en el maquillaje, en los tatuajes, en la vestimenta, pero sobre todo en la escritura”. La creación que Matilde persigue se asemeja a un campo de batalla, con el lenguaje como su única metralleta, disparando en dirección a los cuadernitos que lleva consigo.
Pero pese a la pasión que siente por escribir, no está segura de que hacerlo realmente sirva para algo. “Se pregunta si de verdad puede ser artista y cómo quién sería”.
Esta angustia artística también permeó el largo proceso. “Primero, llegar a la idea de la ópera, que fue mía (…) Sugerí posibles libretistas. Magela copó por varias razones. Luego empecé a componer ambientes, atmósferas, estados, materiales que ya estaban en un imaginario sonoro. Trabajamos muchas versiones del libreto hasta encontrar la que me movía. Y aun así, en la escritura de las arias; solicité ajustes o los hice yo mismo”, relata el laureado músico paceño.
La puesta en escena y escenografía son realizadas por Alice Guimarães y Gonzalo Callejas del Teatro de los Andes y La Fragua de Efesto, reconocidos elencos de Sucre. Con el objetivo de incorporar nuevas tecnologías, se contará con una propuesta de videomapping, a cargo de la artista visual brasileña Carol Santana.
Paola Alcocer, virtuosa mezzosoprano boliviana radicada en Alemania, será la actriz y cantante solista del espectáculo. Bajo la dirección de Prudencio, la música será interpretada por Élodie Bouny (guitarra), Camila Barrientos (clarinete), Bruno Lourensetto (trompeta), Paola Machicado (percusión), Brusk Zanganeh (violín), Willem Stam (cello) y Claudia Machicado (contrabajo).
CARACTERÍSTICAS
A un mes de su inicio, el Festival Internacional Música para Respirar abrió las preventas para el estreno de esta cuarta ópera nacional, con música de Cergio Prudencio y libreto de seis dramaturgas.
El evento, organizado por la Sociedad Boliviana de Música de Cámara, se realizará entre el 25 de agosto y el 3 de septiembre, y la obra principal dedicada a Casazola se pondrá en escena los días viernes 1 y sábado 2 de septiembre, en el Teatro Gran Mariscal de la capital.
Los boletos pueden adquirirse a través de la plataforma TicketsLine, y los precios de preventa estarán disponibles hasta el domingo 6 de agosto: 60 bolivianos para platea y 30 para palco, galería y anfiteatro. A partir del 7 de agosto hasta el estreno, subirán a 80 y 40 bolivianos respectivamente.
RESPIRAR, OÍR Y SENTIR
La primera versión de este festival tiene su origen en el proyecto mundial “Música para Respirar 24/7”, una serie de conciertos gratuitos que se transmitieron a través de videollamada durante el periodo más difícil de la pandemia del COVID-19.
Motivada por esa iniciativa, la Sociedad Boliviana de Música de Cámara planteó un encuentro que repensara la tradición académica en articulación con la comunidad. “Queremos estar más cerca de la gente y experimentar, queremos llevar la música a la escala humana”, explican Camila Barrientos y Bruno Lourensetto, directores de la entidad organizadora.
El propósito mayor es fortalecer la visión de la música clásica como un medio para responder a los desafíos de las complejas sociedades contemporáneas. “La música es un poderoso medio para conectar, empoderar y dar cabida a nuevas voces que todavía no hemos tenido la fortuna de escuchar”, afirman los co-fundadores del festival.
La programación incluye 12 conciertos con repertorio clásico universal y de música latinoamericana y boliviana, y la participación de 14 músicos nacionales e internacionales, como la pianista nominada al Grammy Latino Erika Ribeiro y Paola y Claudia Machicado, ambas radicadas en Alemania.
También actuarán en el festival las agrupaciones bolivianas Gustavo Orihuela Quartet y Comunidad Nayjama.
De manera paralela, se llevará a cabo un ciclo de charlas —sobre creación artística en Bolivia, Salud Mental del Músico, Presencia Escénica, Emprendimientos, entre otros— y se desarrollará el programa de formación musical Promesas, que en su segunda versión reunirá a 20 jóvenes talentos de la música en Bolivia.
De ellos, el grupo de Composición Musical revisará de cerca la ópera, con la tutoría de Prudencio y de la compositora Elodie Bouny.
El Festival Internacional Música para Respirar cuenta con el apoyo de la Casa de la Libertad, dependiente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (BCB), y la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca. Además, cuenta con el patrocinio de Music Academy of the West y Stanford University.