PROTAGONIZÓ UN EMOTIVO CONCIERTO EN EL PALACIO PORTALES
A sus 95 años, Delfín Sejas continúa haciendo magia con el piano
A sus 95 años, el músico, compositor y profesor Delfín Sejas tocó su piano por más de una hora en el salón principal del Palacio Portales frente a un auditorio lleno. Los presentes comentaron cómo el longevo tarateño no pierde su “pasión y dedicación fuera de serie que lo marcaron desde su niñez”, como alguna vez lo exaltó el escritor Gonzalo Montero Lara.
En aquella emotiva velada celebrada en febrero, Sejas realizó un homenaje a los compositores bolivianos de la edad de oro interpretando temas como “Illimani”, “Sentimiento camba”, “Sombrero de sao”, “cortando el sur”, “La caraqueña”, “Las ninfas” o “Huérfana virginia” de autores de la talla de Nilo Soruco, Matilde Casazola, Simeon Roncal, Adrián Patiño y otras composiciones escritas por él mismo. Fue una selección de boleros, vals y zambas compuesto por más de 25 canciones.
Sejas nació el 24 de diciembre de 1934 en Tarata, su madre, Melchora Zurita, lo llevó a los centros mineros de Llallagua y Huanuni, donde asistió a la escuela Eduardo Avaroa y a la secundaria Víctor Paz Estenssoro. Desde su adolescencia trabajó en la mina como encargado de almacenes, planillero, auxiliar de contabilidad y jefe de sueldos y jornales. Renunció a su trabajo por la aplicación del Plan Triangular y la rebaja de salarios a los mineros, en la presidencia de René Barrientos Ortuño el año 1966, según cuenta la biografía que le dedicó el programa Memorias que Perduran.
Siempre orgulloso de su formación “autodidacta”, indica que vio un piano por primera vez a los 5 años, uno que disponía la Radio Nacional de Huanuni al que se acercó y aprendió en base de prueba y error. Su faceta como profesor es también larga. Comenzó en el año 1968 en la localidad de Huanuni, para después retornar a Cochabamba y empezar su trabajo como profesor de música en el colegio José Quintín Mendoza, habiendo posteriormente accedido al título de profesor en la Normal Óscar Únzaga de la Vega.
Ese mismo año hasta 1968 se incorpora como profesor en la misma localidad de Huanuni, para después retornar a Cochabamba y empezar su trabajo como profesor de música en el Colegio José Quintín Mendoza, habiendo posteriormente accedido al título de profesor en la Normal “Óscar Únzaga de la Vega” por exigencias del Ministerio de Educación que pedía que los profesores interinos logren una formación académica superior.
Su talento, pero sobre todo su dedicación, lo llevó a participar en recitales de muchos países de Latinoamérica, como Argentina, Perú, Chile, España, Francia, además de Estados Unidos y algunas naciones de Europa. En el país, solo Beni y Pando no lo oyeron tocar.
Entre sus reconocimientos están el Cóndor de los Andes, plaqueta al Piano Tradicional, pergamino al Mérito Musical de Nuestra Patria, reconocimiento de un Lingote de Estaño y Medalla de Oro por el Festival de Música Latina a Nivel Internacional, entre otros.
40 Discos lleva Delfín Sejas grabados. Con interpretaciones de taquirari, boleros, vals, zambas y cuecas.