A 88 años de Guerra del Chaco, mapa revela 95% de fortines
Lo realizó el coronel del Ejército Alberto Reque. Se trata de “Carpeta Chaco”, que describe y grafica las zonas clave para las operaciones militares.
Un documento producto de tres años de investigación reúne la ubicación de todos los fortines y puntos clave de las dos zonas que concentraron las operaciones militares ejecutadas durante la Guerra del Chaco (1932-1935), que enfrentó a Bolivia y Paraguay.
Se trata de “Carpeta Chaco", un material elaborado y presentado por el coronel en servicio pasivo Alberto Reque Rojas, 88 años después de la firma del armisticio que supuso el fin de las hostilidades.
Los hallazgos se sistematizaron en dos subproductos. Por un lado está un folleto sobre las distancias de las "Direcciones de Aproximación", piques y picadas de enlace entre cada uno de los fortines, tanto bolivianos como paraguayos, además de gráficos específicos del Teatro de Operaciones —denominativo del área geográfica en la cual se desarrolla un conflicto armado— zonificado.
Por otra parte, está el mapa que ubica el 95% de los fortines bolivianos y paraguayos (fundados cada año para ocupar el mayor espacio posible y sentar soberanía), los puntos indicados en el folleto, y los caminos secundarios que se fueron construyendo durante los tres años del conflicto.
Las dimensiones del plano ampliado alcanzan los 85 por 65 centímetros.
MARCAS DE GUERRA
Como explica Reque, el aporte de este mapa es que muestra dos zonas con escasa y dispersa documentación previa: la Zona del Interior —donde se encontraban las principales ciudades bolivianas, desde las cuales los abastecimientos y tropas se dirigían hasta la Zona de Operaciones, en lo más profundo del Chaco Boreal— y el Teatro de Operaciones, donde tuvieron lugar las operaciones militares en defensa del territorio patrio.
El plano igualmente contiene las llamadas "zonas clave", a decir de Reque, de difícil ubicación en la cartografía actual existente, y que generalmente requieren la consulta de varias fuentes en bibliografías separadas.
Entre dichas "zonas o puntos clave” están: Campo Vía, Nanawa, Gondra, Toledo, Alihuatá, Campo Grande, Campo Victoria, Puesto Sosa, Puesto Montaño, Charata, Ustarez, Condado, Conchitas, Cañada Cochabamba, Strongest y El Carmen.
También figuran el campo atrincherado de Villa Montes —resaltando el Iguirarú y el bolsón de Caigua—, los pozos petrolíferos que existían esa época en la serranía del Aguarague, y los pasos obligados (Ñancorainza, Itiyuro, Lourdes, Ururigua y Aguas Calientes) que el Ejército paraguayo no pudo conquistar para trasponer la Cordillera del Aguarague y capturar Camiri, luego de su fracaso en la conquista de Villa Montes.
Según el militar, la ubicación de los cinco pozos petrolíferos de ese entonces no existe en ningún otro mapa actual.
APLICACIONES
La finalidad de la Carpeta Chaco, señala Reque, es que las y los investigadores puedan acceder a información pertinente y datos confiables — identificación de los fortines diseminados en el amplio Chaco Boreal, sus caminos de enlace y las distancias entre ellos— en un solo documento.
“La utilidad que tiene este material radica en que el investigador puede leer un libro, referido a cualquier batalla, y de inmediato se "orientará geográficamente en el lugar de los hechos y recurrirá al folleto para conocer las distancias entre los diferentes fortines que vaya identificando en su lectura”, describe.
Si bien los miembros de las Fuerzas Armadas (institutos militares) e investigadores son los beneficiarios directos, Reque considera que las universidades con la carrera de Historia y los estudiantes también podrán beneficiarse de este aporte.
“Considero que, por los detalles de su contenido (…) tanto el folleto como el mapa, son únicos en su género. Mediante investigación y búsqueda realizada, no encontré algo similar en nuestra cartografía nacional”, observa.
El oficial dedica un espacio a “aquello que se encuentra escondido en nuestra literatura sobre la Guerra del Chaco y que durante estos 88 años transcurridos no fue posible”, en referencia al Servicio General de Etapas.
“Aquel Servicio que fue el sostén y la columna vertebral del abastecimiento logístico a nuestras tropas en el frente de batalla, para satisfacer sus necesidades”.