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  • Diario Digital | miércoles, 03 de junio de 2026
  • Actualizado 17:26

5 actores ponen en escena una comedia negra sobre ambición, poder y placer

Los actores que forman parte de la comedia que llega a Jazz Stop./ CORTESÍA
Los actores que forman parte de la comedia que llega a Jazz Stop./ CORTESÍA
5 actores ponen en escena una comedia negra sobre ambición, poder y placer

Teatro La Cueva se alista para la presentación de su más reciente propuesta llamada “La vúlgara politique", una obra dirigida por Kike Gorena, con la actuación de cinco talentosos intérpretes. 

El escenario será Jazz Stop (avenida Pedro Blanco), en funciones diarias del 26 al 29 de octubre, todas para iniciar a las 19:30 horas.

La trama se desarrolla a partir de Rata Mayor, una jefa constitucional derechista cuya incapacidad de gobernar genera un clima de descontento, protestas y convulsión social. 

“La situación es bien aprovechada por su archienemigo político, el Chancho, un izquierdista que la odia públicamente, pero en secreto la desea. Al medio de su guerra política se enredan en un romance tóxico y prohibido que va convirtiéndose en una olla de presión y de pasión”, señala la sinopsis de la obra, donde se cuecen “los más bajos deseos de ambición, poder y de placer”, finaliza.

El elenco que dará vida a los personajes está compuesto por: Tika Michel (también a cargo del diseño gráfico), Raymundo Ramos, Isabel Fraile, Rocío Canelas y Ariel Hurtado, responsable de la actividad escénica de Jazz Stop.

La escenografía corre por cuenta de Alejandro Bustamante, mientras que la producción musical es de Erwins Mercado.

Con un tono de comedia negra “La vúlgara Politique”, indica la compañía teatral, busca reflejar la compleja realidad de “la fauna de la política criolla local”, presentando un mundo hipotético “donde las ratas de derecha, se disputan el poder con los chanchos de izquierda”.

La propuesta teatral, que exigió más de tres meses de trabajo, recurre a estos paralelismos extremos para confrontar al público con sus ideas preconcebidas sobre el quehacer social-político y, a través de un diálogo propio, rebatirlas o confirmarlas.