Indígenas preparan estrategia para reactivar marcha a La Paz
Los indígenas que rechazan la construcción de la carretera Villa Tunari - San Ignacio de Moxos, anunciaron que proseguirán su marcha hasta La Paz para asegurarse de que el proyecto vial se suspende para siempre.
Morales anunció la suspensión de la construcción mientras consulta a las regiones de Cochabamba y Beni, por las que está previsto que pase la carretera, que no convence a las etnias movilizadas.
El presidente del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), Fernando Vargas, confirmó la decisión de seguir hasta La Paz para exigir a Morales la suspensión definitiva, y no sólo temporal, de esa vía que financia Brasil.
"Con sinceridad, vamos a decir al pueblo boliviano que la marcha continúa. Sin embargo, antes tenemos que estar todos unidos como antes de la brutal acción que hizo el Gobierno contra nosotros", declaró hoy Vargas a los periodistas.
Para los amazónicos, el anuncio de Morales "ratifica" que el proyecto vial seguirá, porque sólo planteó suspender las obras mientras consulta a las regiones por donde pasará la carretera, dijo a Efe otro dirigente del TIPNIS, Adolfo Moye.
"Las comunidades indígenas hemos dicho que esa carretera no debe pasar por el TIPNIS. Entonces, ¿para qué hará la consulta? No creemos en esta propuesta del Gobierno", agregó.
La Asamblea de Pueblos Guaraníes (APG) anunció que exigirá al Presidente promulgue una ley o decreto de lo contrario advirtió con radicalizar las medidas de presión.
Vargas y otros líderes nativos fueron detenidos el domingo y liberados el lunes por la población de la localidad amazónica de Rurrenabaque, que impidió que la Policía enviara en avión a otras zonas a los marchistas.
Asimismo, anunciaron que insistirán en la renuncia de los ministros de la Presidencia Carlos Romero y de Obras Públicas Walter Delgadillo, a quienes junto al ex ministro Sacha Llorenti responsabilizan de los sucesos del domingo pasado.
La vía de la discordia, de unos 300 kilómetros, atraviesa el TIPNIS, reserva natural de 1,2 millones de hectáreas, y es construida desde junio por la empresa brasileña OAS, a un costo total de 415 millones de dólares.
Aunque Morales, compareció finalmente en televisión a última hora del lunes, para afirmar que no ordenó la represión violenta y que frenaba el proyecto, las protestas siguen hoy en varias ciudades del país con vigilias, huelgas y marchas.