Defensor expresa idignación y dice que represión pone en riesgo la democracia
Compungido por lo sucedido en San Lorenzo la tarde de ayer, el Defensor del Pueblo, Rolando Villena, realizó una conferencia de prensa en horas de la noche para pedir el cese inmediato de la fuerza generada a raíz de la intervención y represión policial a los marchistas, que se oponen a la construcción de una carretera por el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).
“El objetivo sin duda fue descabezar la marcha”, dijo Villena. Según detalló, los marchistas fueron atacados mientras se disponían a cocinar; no se tuvo contemplación con niños ni mujeres, muchas de las cuales fueron amordazadas, y un buen número de indígenas huyeron hacia el monte, a donde los siguieron los uniformados. “Esta acción pone en riesgo la democracia”, añadió el Defensor.
“Estamos en una situación por de más complicada y llamamos al cese de toda acción violenta, si se continúa aprehendiendo a personas, incluidas las que están apoyando la movilización por el TIPNIS en otras zonas del país, esto va empeorar, no consideramos que en un estado de derecho se tenga que reprimir la libertada a la marcha, la libertad de expresión y la libertad de exigir ciertas demandas”, explicó.
La autoridad también dijo que hasta el momento no entiende quién autorizó el uso excesivo de la fuerza en la intervención policial y esta vulneración a la libre locomoción o expresión de demandas sociales a través de marchas de protesta. “Tenemos entendido que incluso algunos periodistas fueron atacados y amedrentados por los policías, lo cual es un ataque directo a la libertad de expresión y al derecho de información de todos los bolivianos”, sostuvo Villena.
“Por ello, pediremos al Gobierno información para que nos puedan argumentar con documentos si hubo alguna orden judicial para proceder con una represión de esta naturaleza, porque sabemos que habían niños junto a sus mamás, quienes fueron sorprendidos en una suerte de emboscada”.
Asimismo, Villena dijo desconocer la razón por la que se cambió de rumbo de manera repentina en este conflicto, si el presidente Evo Morales, por medio de su ministro Carlos Romero, había convocado a una reunión de diálogo a 20 dirigentes indígenas en el Palacio de Gobierno. “Lo grave es que se desconoce el paradero de algunos detenidos, como el caso de Fernando Vargas y Rafael Quispe (dirigente de CONAMAQ)”.