Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 29 de noviembre de 2021
  • Actualizado 22:40

Yas: su “lucha”, la fama, audios, el rechazo y un presente bajo la lupa

La cabeza de la RJC fue aprehendido dos veces en cinco días. Colectivos feministas lo reprueban. También genera simpatías. Tiene medidas sustitutivas.
Yassir Molina, líder de la RJC. ARCHIVO
Yassir Molina, líder de la RJC. ARCHIVO
Yas: su “lucha”, la fama, audios, el rechazo y un presente bajo la lupa

Arropado entre sus pares, montado en una moto, vestido con suéter y gorra con la leyenda “RJC”, como para ir grabando la insignia en la pupila de cualquiera que osara estar cerca, independientemente de que apoyara su causa, su “lucha”, o se parara en la otra trinchera. La intención de todo ese merchandising (elementos para sentar publicidad) era proyectar una identidad.

Noviembre de 2019, además de representar el mes y el año en que se produjo la renuncia de Evo Morales a la Presidencia de Bolivia al calor de la convulsión y de los 21 días de paro promovido por sectores de la sociedad tras el presunto “fraude”, también abrió espacio para otro personaje, uno que apareció, de pronto, como actor activo del “aguante” en las calles, uno que creció popularmente abrazado por las masas que compartieron su relato.

Ese es Yassir Molina, el hombre joven que saltó a la fama liderando a una agrupación que se dijo “espontánea” llamada Resistencia Juvenil Cochala (RJC), que fue ovacionado en las calles y cabildos; que se declaró detractor del Movimiento Al Socialismo (MAS) y que ha pasado días complicados, tras haber sido aprehendido dos veces en apenas cinco días (el 13 y el 17 de este mes). 

De los aplausos de decenas de ciudadanos a su paso a encontrarse bajo la lupa de la Justicia. De montar guardia en las afueras de la Fiscalía General del Estado para exigir la renuncia de Juan Lanchipa a la voz de “se va o lo sacamos”, en octubre de 2020, a ser acusado por los presuntos delitos de organización criminal, privación de libertad, instigación pública a delinquir y delitos contra la salud pública.

Yas, como le dicen en su entorno y como figura en su perfil personal de Facebook (Yas Steven Molina), ha despertado simpatías y anticuerpos desde que decidió tomar protagonismo en las calles. 

FAMA REPENTINA

Yassir fue ganando terreno de prisa. Las primeras imágenes fueron tomadas a fines de 2019, cuando apareció al frente de la RJC y también se fueron articulando otras agrupaciones, aunque con distinta bandera.

De pronto, las redes sociales comenzaron a verse invadidas por videos y fotografías de Molina, siempre encabezando al grupo y con un discurso claramente opositor a Morales y al partido azul. En cabildos, en videos convocando a la ciudadanía a “defender la democracia”, en entrevistas con la prensa y en cadenas de WhatsApp. Yassir se convirtió en un personaje clave. Incluso, su agrupación sonó en medios internacionales. Página 12, de Argentina, fue uno de los que le dedicó algunas líneas. En su artículo del 10 de febrero de 2020, titulado “¿Qué es la Resistencia Juvenil Cochala?”, ese diario, de clara tendencia progresista, se refirió a la RJC como a un “grupo de choque” con miembros “encapuchados, motorizados, con remeras (poleras) que los identifican y portando armas caseras”.

OVACIONADO

Su popularidad es indiscutible. A la fecha, cuenta con 22.255 usuarios que le dieron “me gusta” a su fan page en la red social Facebook y que están pendientes de los contenidos que publica. Allí, el hombre que afirma ser activista por la democracia envía felicitaciones a los departamentos en sus aniversarios, dedica videos en respuesta a adeptos al oficialismo y también solicita apoyo a sus seguidores, como sucedió el 10 de septiembre de 2020, cuando dijo: “Nos acabamos de enterar de la querella penal que nos está levantando el señor Defensor del Pueblo (entonces, Nelson Cox), el señor Alcalde (José María Leyes), la señora gobernadora (Esther Soria) y los señores diputados en contra de un grupo de jóvenes que lo único que ha hecho es salir en defensa de la democracia y en defensa del pueblo boliviano, por las medidas que estaba tomando el MAS en contra de la gente con crímenes de lesa humanidad. Pedimos a la ciudadanía el apoyo correspondiente porque Resistencia somos todos”.

Las reacciones a sus palabras fueron inmediatas. “Siempre valiente, Yassir. Estamos contigo”, escribió Michelle Navia, “Estoy con ustedes. Tienen mi total apoyo. Fuerza y fe en Dios, muchachos”, posteó Marlene Fiorilo.

AUDIOS

El material auditivo fue uno de los elementos que acompañó la presencia del líder de la RJC. En muchos casos, sus detractores viralizaron los audios para desgastar su imagen. Consolidado ya el nombre de la Resistencia, la primera quincena de mayo de 2020, aún bajo el gobierno transitorio de Jeanine Áñez, se filtró una escucha en la que Molina advirtió sobre la posible reactivación de ese frente, en caso de que los simpatizantes y militantes masistas accedieran al centro de Cochabamba. Esto, al calor de la pandemia. “En algún momento que ingresen a la ciudad o que quieran hacer una marcha o ir en contra de la salud, nos vamos a reactivar, para lo que ya sabe cada líder de escuadra todo el movimiento que tiene que realizar. Recuerden que se están habilitando ya los depósitos 1 y 2. El depósito 3, en caso de extrema necesidad y emergencia. Vamos a estar a cargo de las autoridades”, se oyó hablar a Yassir.

“Esperaremos la convocatoria de autoridades correspondientes para cierto movimiento. Está autorizado el código 0, código pukún y el código Q. Es decir, las municiones se encuentran en los depósitos 1 y 2. Los puntos de reuniones son Z1 y Z2”, dijo, usando términos en clave.

Este mes, el canal estatal Bolivia TV dio a conocer otro material en el que supuestamente se oye a Molina planeando enviar a personas “infiltradas” al Trópico, con el propósito de producir contagios. “Guerra avisada no mata soldados. Ahorita, el COVID ya ha hecho su trabajo porque ellos han estado moviéndose por todos sus municipios buscándonos, ¿no ve? Y los dos infiltrados que están contagiados van a contagiar a todos esos c… ya han estado nueve días, y (en) cuatro días más van a empezar a tener más infectados y van a empezar a morir en su mismo lugar. Cuando tengamos que ir, no va a ser una conferencia de prensa antes. Directo les vamos a caer”. El audio se encuentra en Youtube (https://www.youtube.com/watch?v=JjLqqF0XCFc).

A raíz de ello, el presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, anunció un proceso por atentado a la salud pública.

VOCES EN CONTRA

Los colectivos feministas fueron algunos de los que reprobaron a Molina y a la RJC. La Articulación Feminista Wañuchun Machocracia ha sido uno de ellos. En agosto de 2020, en medio de la reanimación de la protesta social (esta vez, en contra del gobierno de Áñez), esta entidad convocó a una marcha para repudiar a la Resistencia. “Nosotras, mujeres diversas y apartidistas, nos autoconvocamos para marchar pacíficamente pidiendo la desarticulación del grupo criminal RJC y las demás organizaciones parapoliciales. Exigimos un juicio penal por la violencia racista y machista que ejercen”.

Ya en la cita, las activistas portaron carteles con leyendas como “La Policía es cómplice”, “Pacos cómplices” en la plaza 14 de Septiembre.

El 17 de marzo pasado, Colectivas al Sur dedicó una galería de fotos en alusión a la RJC con la frase: “Queremos paz con justicia social”.

Uno de los momentos que causó reacciones fue cuando ese grupo fue filmado echando a personas de la plaza de Cala Cala, en enero de 2020. Dos eran de pollera. Entonces, Molina aclaró: “Se está tergiversando todo lo que sucedió en horas de la mañana. Hemos acudido al llamado de la ciudadanía porque han intentado quitar el monumento (una moto quemada, dejada como recuerdo de la RJC y en homenaje a un caído). No discriminamos, no vulneramos ningún derecho constitucional. Quien sea puede venir a la plaza de Cala Cala, son bienvenidos, pero no vamos a permitir que destrocen las plazuelas ni instituciones”.

APREHENSIONES Y MEDIDAS SUSTITUTIVAS

En apenas cinco días, Yassir fue aprehendido dos veces. La primera se dio el 13 de marzo. El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, lo confirmó en las redes. Esto se habría producido tras la protesta que ocasionó la RJC en 2020 en Sucre. Lo acusaron por presunto “daño al patrimonio”. La jueza Ximena Mendizábal le dio la libertad irrestricta. El 17, volvió a ser aprehendido en Cochabamba. 

Según lo citado por La Razón, se lo acusó de “delitos de instigación pública a delinquir, delitos contra la salud pública y una ampliación por organización criminal y privación de libertad”. La situación del líder de la Resistencia activó el apoyo de parte de la población, que sentó vigilia. Finalmente, Yas fue beneficiado con medidas sustitutivas. La Justicia resolvió arraigarlo en el país e instarlo a firmar, cada dos semanas, ante el Ministerio Público.