Vecinos de Tiquipaya y Colcapirhua vuelven a enfrentarse por límites
Pobladores de los municipios de Tiquipaya y Colcapirhua se enfrentaron ayer en medio de la presencia policial, que finalmente frenó la violencia ciudadana y logró contener los ánimos caldeados.
“¡Fuera de aquí!,” “¡esta es nuestra comunidad!”, fueron algunos de los mensajes que se escuchaban en medio del conflicto, marcado por una lluvia de piedras. Incluso hubo gasificación.
La vigilia y la tensión por problemas de límites entre ambos municipios, que se registran desde el miércoles, en Sirpita, derivaron este jueves en enfrentamientos entre los vecinos de la zona.
Allí, un contingente policial, que pidió a ambos sectores “no provocar”, se instaló en la zona desde hace dos días para mantener el orden.
EL CONCEJO
EL CONCEJO El miércoles, vecinos de Sirpita, que aseguran pertenecer al municipio de Tiquipaya, se dirigieron hasta el límite con Colcapirhua en rechazo a la ejecución de obras dentro de su jurisdicción.
Con personería jurídica y mapas en mano, los pobladores de la comunidad campesina Sirpita denunciaron que el alcalde de Colcapirhua, Nelson Gallinate, realiza obras en este sector en conflicto, con excavaciones que destruyen empedrados y canales de riego.
Ante la molestia, sentaron una vigilia. Los movilizados pasaron la noche en esta zona de conflicto en medio de fogatas que los acompañaron.
Ayer, la medida fue fortalecida por el Concejo Municipal de Tiquipaya, ente que llevó a cabo una sesión en plena zona de conflicto.
Desde el Concejo Municipal de Tiquipaya aseguraron que se trata de un “avasallamiento” por parte de Colcapirhua, razón por la cual asumirán defensa legal.
DESDE ENERO
El 11 de enero, los pobladores de Sirpita y de la junta vecinal Exaltación de Colcapirhua se enfrentaron a punta de petardos y piedras, por la perforación de un pozo de agua en el área.
Entonces, el vicepresidente de la junta vecinal Exaltación, José Luis Liendro, denunció que los vecinos de Tiquipaya los habrían violentado en “su propia casa” y habrían cometido un acto de “vandalismo” destruyendo la obra en construcción.
El problema se ahondó cuando el 11 de julio pasado, y por el lapso de tres días, los vecinos de Colcapirhua cerraron el paso por la avenida Blanco Galindo, vía que une Cochabamba con el occidente del país, en demanda de la resolución del lío limítrofe con Tiquipaya, de data antigua.